Asaja Castilla-La Mancha ha expresado su preocupación ante las recientes medidas anunciadas por la Administración regional para abordar la sobrepoblación de conejo de monte. La organización agrícola advierte que si estas iniciativas dependen únicamente de recursos económicos o subvenciones, su éxito está en entredicho.
Críticas a la falta de respuesta
El presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, subrayó que las acciones solicitadas por la organización durante los últimos veinte años no han recibido respuesta efectiva. «Llegan muy tarde y resultan insuficientes», afirmó Fresneda, quien cuestiona la viabilidad de las medidas que, en su opinión, fueron rechazadas durante demasiado tiempo, dejando a los agricultores a su suerte frente a las pérdidas que han sufrido.
Consecuencias para el campo
Fresneda hizo hincapié en que, tras años de daños continuos, es necesario que alguien asuma la responsabilidad por las consecuencias que ha padecido el sector agrícola. Además, advirtió que el impacto real de las medidas dependerá de su implementación inmediata, coordinada y simultánea.
Urgencia en la aplicación de medidas
«Si no se ponen en marcha todas a la vez y con urgencia, no vamos a notar ningún efecto real. El problema es de tal magnitud que no admite soluciones parciales ni dilatadas en el tiempo», enfatizó. El presidente de Asaja instó a la Consejería a movilizar todos sus recursos técnicos y humanos para reducir drásticamente la población de conejos en las comarcas afectadas. «Si las medidas dependen solo del dinero o la subvención, fracasarán», añadió.
Propuestas adicionales para una solución efectiva
Fresneda insistió en la necesidad de acompañar las medidas con actuaciones adicionales que permitan una solución eficaz y duradera. «Necesitamos ir más allá. Hay que investigar nuevas herramientas que permitan reducir la población de forma masiva y eficaz, como piensos esterilizantes, porque con estas medidas no será suficiente», explicó.
Incorporación de nuevos municipios y aumento de presupuesto
El presidente de Asaja también exigió que los municipios recientemente afectados sean incorporados de inmediato a la declaración de emergencia cinegética, además de un aumento significativo del presupuesto destinado a este problema. «Las ayudas del 70% de la inversión para cobertores en leñosos y mallas en cereales obligan al agricultor a asumir el 30% restante, lo que significa seguir cargando con parte de un problema que no han generado», subrayó.
Colaboración de cotos privados de caza
En cuanto a los cotos privados de caza, Fresneda fue claro al señalar que es fundamental asegurar su implicación activa. «No se puede pedir colaboración y, si no actúan, volver a cargar el problema sobre el agricultor. Si no hay colaboración, habrá que tomar medidas legales», concluyó.
