Wout van Aert, el ciclista belga del equipo Visma-Lease a Bike, ha logrado este domingo la victoria en la 123ª edición de la clásica París-Roubaix. Esta emblemática carrera se llevó a cabo sobre una distancia de 258,3 kilómetros, que conecta Compiègne con Roubaix. Van Aert se impuso en un emocionante mano a mano final en el velódromo, superando al esloveno Tadej Pogacar del UAE Team Emirates XRG, quien se queda sin la oportunidad de conquistar este año los ‘cinco monumentos’.
Un final emocionante en el velódromo
Al igual que en 2025, cuando fue superado por Mathieu van der Poel, quien ganó en 2023, 2024 y 2025 y terminó cuarto este domingo tras sufrir una avería en Arenberg, Pogacar volvió a quedarse cerca de la gloria en el ‘Infierno del Norte’. Van Aert, esperando su oportunidad, se mantuvo a la rueda de Pogacar en la entrada al icónico velódromo André-Pétrieux de Roubaix, tras haber superado 30 tramos de pavé y lidiar con pinchazos, caídas y fallos mecánicos.
En la última recta, Van Aert lanzó su ataque decisivo y se mantuvo en primer lugar hasta cruzar la meta en un tiempo de 5:16:52, celebrando así uno de los triunfos más significativos de su carrera, el segundo ‘monumento’ tras la Milán-San Remo de 2020, además de ser su victoria número 52 como profesional. El también belga Jasper Stuyven, del equipo Soudal-Quick Step, completó el podio en tercera posición, a 13 segundos de los dos líderes.
Pogacar se queda a las puertas de los cinco monumentos
Este nuevo segundo puesto para Pogacar le impide alcanzar los ‘cinco monumentos’. Aún le falta la ‘Clásica de las clásicas’, tras haber conquistado cinco Giros de Lombardía, tres Lieja-Bastoña-Lieja, tres Tour de Flandes y una Milán-San Remo. Con sus 12 victorias, se sitúa solo por detrás del legendario Eddy Merckx, quien ostenta 19 ‘monumentos’.
Los adoquines marcan la carrera
Desde el inicio de la carrera, los adoquines comenzaron a causar estragos entre los competidores, afectando a Van Aert y Pogacar, quienes sufrieron averías y pinchazos que les obligaron a cambiar de bicicleta. Otros ciclistas, como el danés Mads Pedersen del Lidl-Trek y el defensor del título Van der Poel, también enfrentaron problemas mecánicos antes de llegar a la Trouée d’Arenberg.
El momento crucial ocurrió a falta de 54 kilómetros para la meta, cuando Van Aert se desmarcó del grupo, seguido de Pogacar, y ambos comenzaron a avanzar en solitario. En Carrefour de l’Arbre, mantuvieron su ventaja sobre el grupo perseguidor. Sin embargo, en las primeras curvas del legendario tramo ‘cinco estrellas’, Van Aert casi pierde el control de su bicicleta, pero logró recuperarse.
Detrás de ellos, Stuyven, Van der Poel, Pedersen, el francés Christophe Laporte (Visma-Lease a Bike), el neerlandés Tim van Dijke (Red Bull-BORA-hansgrohe) y el suizo Stefan Bissegger (Decathlon-CMA CGM) intentaban dar caza a los escapados. A pesar de sus esfuerzos, nada pudo detener a Van Aert y Pogacar, quienes se enfrentarían en un emocionante mano a mano en el velódromo, donde el belga salió victorioso.
