El presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, se pronunció este miércoles sobre la relación entre el deporte y la guerra, destacando que estos dos conceptos son «muy incompatibles». Uribes aboga por que el deporte sirva como un puente para facilitar la resolución del conflicto en Irán y evitar que afecte al Mundial de fútbol que se celebrará el próximo verano en Estados Unidos, México y Canadá.
La incompatibilidad de la guerra y el deporte
Durante su intervención en la Asamblea General de Cerveceros de España, celebrada en el Espacio Bertelsmann de Madrid, Rodríguez Uribes afirmó que «una guerra es muy incompatible con el deporte». Aseguró que esta situación dificulta la participación de todos los países en eventos deportivos, no solo de Irán. «Si la situación, cuando llegue el verano del Mundial, es así, es una situación muy compleja y muy complicada», añadió.
Reacciones desde Irán
Las declaraciones de Rodríguez Uribes se produjeron en el contexto del conflicto bélico en Oriente Medio y las repercusiones que este podría tener en el Mundial de fútbol. El ministro de Deportes iraní, Ahman Donyamali, expresó en una entrevista con la televisión estatal de su país que «no se dan las condiciones» necesarias para que la selección de Irán participe en el campeonato. Donyamali destacó que «considerando las acciones maliciosas llevadas a cabo contra Irán, nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Por lo tanto, definitivamente no tenemos posibilidad de tal participación».
El papel del deporte en conflictos
El secretario de Estado para el Deporte español subrayó que «el deporte no puede mantenerse al margen» de situaciones tan graves como una guerra o la violación de los derechos humanos. «La posición de España es clara en relación con la guerra, el presidente del Gobierno la ha expresado, y las derivadas en el deporte se van a producir», aseguró Rodríguez Uribes.
Desafíos en la gestión del conflicto
Uribes reconoció que gestionar esta situación de conflicto será un desafío. «Es muy complicado hacer compatible una situación de violencia, de guerra, de una agresión, que puede multiplicarse también desde Irán, con la práctica deportiva como si estuviéramos en un mundo ideal», afirmó. Sin embargo, también recordó que el deporte tiene un papel importante en «ayudar» y «tender puentes» hacia el respeto del derecho internacional y las reglas del juego.
Valores del deporte y el fútbol
El presidente del CSD concluyó enfatizando que «el deporte son valores, el fútbol son valores, y, entre otros, está el del respeto a las reglas del juego, al fair play». Uribes advirtió que «si no se respetan las reglas del juego, no hay deporte. Si no se respeta el derecho internacional, no hay civilización». Esta realidad actual complica no solo la situación en el ámbito deportivo, sino también en el mundo en general.
