El Real Madrid ha sido sancionado por la UEFA con una multa de 15.000 euros y el cierre parcial de la grada del Santiago Bernabéu, aunque esta medida se considera una advertencia. La sanción se debe al «comportamiento discriminatorio» de un aficionado que realizó el saludo nazi durante la previa del partido contra el SL Benfica en los playoffs de la Champions, celebrado el 25 de febrero.
Detalles de la sanción impuesta
El Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA (CEDB) ha decidido multar al club con 15.000 euros y ordenar el cierre parcial del estadio, lo que implica la restricción de 500 asientos adyacentes en la tribuna sur inferior durante el próximo encuentro de la competición de clubes de la UEFA en el que el Real Madrid actúe como local. La UEFA ha calificado esta acción como resultado del comportamiento racista y/o discriminatorio de sus aficionados.
Sanción suspendida bajo condiciones
A pesar de la sanción, el cierre parcial del estadio queda suspendido durante un periodo de prueba de un año a partir de la fecha de la decisión, lo que convierte esta sanción en una advertencia de cara al futuro.
Incidente durante el partido contra el Benfica
Durante el encuentro contra el Benfica, un aficionado fue expulsado del Santiago Bernabéu al inicio del partido por realizar el saludo nazi en repetidas ocasiones, un acto que fue captado por las cámaras de televisión. En respuesta, el Real Madrid anunció que ha iniciado el proceso de expulsión permanente del socio involucrado.
Comunicado del Real Madrid
El club emitió un comunicado en el que señala que ha solicitado de manera urgente a la Comisión de Disciplina que inicie un procedimiento inmediato para expulsar al socio que fue grabado haciendo el saludo nazi en la zona de la Grada de Animación, momentos antes de que comenzara el partido. Los miembros de seguridad del club localizaron al individuo poco después de que apareciera en la transmisión y fue expulsado de inmediato del estadio.
El club condena el comportamiento discriminatorio
El Real Madrid ha condenado enérgicamente este tipo de gestos y expresiones que fomentan la violencia y el odio, tanto en el deporte como en la sociedad. Además, antes del inicio del partido, la grada mostró un mensaje de «No al racismo. Respeto», en respuesta a los insultos racistas que el jugador Vinícius Júnior denunció durante el partido de ida de los playoffs en Lisboa.
