La ala-pívot de la selección española, Paula Ginzo, se muestra «ilusionada» ante el desafío de lograr la clasificación para el Mundial de Alemania, que se celebrará en septiembre. Este miércoles, el equipo comenzará su andadura en Puerto Rico con la firme intención de cumplir con un objetivo que, según Ginzo, representa una «presión real», especialmente después de la renovación que experimentó el grupo la temporada anterior.
Expectativas de Paula Ginzo
En una entrevista concedida a Europa Press antes de su viaje a San Juan el pasado lunes, Ginzo expresó su alegría por regresar a la selección. «Siempre tengo mucha ilusión de venir, pero estando fuera y hablando poco español, lo he echado de menos. Estoy muy contenta de estar en el ‘roster’ de las doce», afirmó la jugadora gallega.
El espíritu de equipo y la presión del torneo
Ginzo, que ya conoce a sus compañeras y el «gen competitivo» que caracteriza al combinado nacional, subrayó que la experiencia de jugar con la selección le permite desconectar. «Estamos muy cómodas, pero tenemos que ser conscientes de que no es como en verano, donde tenemos un mes de preparación para un objetivo», advirtió.
La jugadora es consciente de que el tiempo para entrenar ha sido escaso y que la presión es palpable. «Es una presión real que debemos asumir. Tenemos que conseguir esa clasificación, sea como sea, porque es nuestro principal objetivo», comentó Ginzo, quien también destacó la desconexión emocional que le brinda estar rodeada de personas con las que se siente a gusto, a pesar de la importancia del torneo.
Preparación y equipo
El Premundial se presenta en un momento complicado en el calendario, pero Ginzo no se queja, ya que ha tenido un descanso adicional al concluir su liga en Hungría, donde juega en el DVTK Miskolc. «El ‘staff’ está haciendo un gran trabajo para regular las cargas, y todas venimos con ilusión», señaló, añadiendo que, a pesar de la falta de tiempo para los entrenamientos, se perciben energías renovadas en el equipo.
Un bloque conocido y la importancia de la experiencia
Para este torneo, el equipo cuenta con un bloque conocido, con nueve jugadoras, incluida Ginzo, que formaron parte del pasado Eurobasket donde se alzaron con la medalla de plata. «No sé si inexperto es la palabra, pero sí es joven, y eso es una realidad», comentó. Sin embargo, enfatizó que se sienten cómodas y que el cambio generacional ha sido necesario, estableciendo buenas sinergias entre las más experimentadas y las nuevas incorporaciones.
Entre las nuevas jugadoras, se encuentran tres que ya tienen experiencia y que se perdieron el Eurobasket por lesión: Maite Cazorla, Megan Gustafson y María Conde. «Las echamos mucho de menos en verano», reconoció Ginzo, quien se mostró optimista al señalar que, a pesar de su ausencia, el equipo logró la plata, lo que solo puede contribuir a mejorar la cohesión del grupo.
Rivales y estrategia
La selección española se enfrentará a rivales menos conocidos, como Nueva Zelanda, Senegal y Puerto Rico. «Si juegas en Euroliga, te enfrentas a la mayoría de ellas o las has conocido en categorías inferiores. Aquí vamos un poco a ciegas, pero hay un trabajo fuerte del ‘staff’ para prepararnos», explicó Ginzo.
La ala-pívot también advirtió sobre las diferencias en el estilo de juego. «Es un baloncesto diferente, menos rico tácticamente, pero físicamente pueden ser superiores en velocidad y salto. No es fácil, pero si lo planteamos bien y estamos frescas mentalmente, podemos conseguirlo, aunque siempre con mucho respeto», recalcó.
Foco en el torneo
A pesar de que el torneo es breve, Ginzo lo considera muy importante. «Siempre cuesta arrancar, y más estando tan lejos. Ahora mismo, todas tenemos en mente a Nueva Zelanda, y no pensamos en nada más que en dar nuestra mejor versión», concluyó la jugadora, enfatizando la necesidad de estar preparadas para el primer partido, que servirá como motivación para el resto del torneo.
El grupo también incluye a la poderosa selección de Estados Unidos, ya clasificada, pero Ginzo no se ha detenido a pensar en ese encuentro. «Nos quedan partidos difíciles y recuperaciones complicadas. Ojalá hayamos hecho un buen trabajo y no nos juguemos nada en ese partido. Pero ya sabemos cómo somos, no importa quién esté delante, no tenemos miramientos», finalizó Ginzo.
