El baloncestista español Mario Saint-Supéry ha admitido que él y sus compañeros de la selección nacional estuvieron «muy juntos, muy unidos y creando la familia» que son durante las horas posteriores a su derrota contra Georgia en la jornada 1 del Eurobasket, dentro de un Grupo C que se está disputando en Limasol (Chipre).
«Hemos estado muy juntos, muy unidos y creando la familia que somos, intentando tener un buen estado de ánimo para competir mañana y para hacerlo bien», declaró Saint-Supéry este viernes a los medios oficiales de la Federación Española de Baloncesto (FEB).
Luego dijo que el 83-69 encajado ante los georgianos «fue una derrota dura». «Pero hemos aprendido del partido, hemos mirado las cosas que tenemos que mejorar y yo creo que a partir de ahí vamos a ir para arriba y vamos a seguir peleando», añadió el nuevo jugador de la Universidad de Gonzaga.
«Creo que el primer partido de un torneo siempre es difícil, pero al final se juntaron un cúmulo de cosas, no salimos lo suficientemente duros y no pudimos sacar el partido», admitió el base formado en el Unicaja de Málaga y que pasó por el Tizona Burgos y también por el BAXI Manresa.
«Todos los partidos son importantes, cualquiera puede competir y ganarnos. Pero nosotros también podemos ganarle a cualquiera y tenemos que salir a muerte siempre; porque, si no, nos pueden pillar despistados y darnos ahí», concluyó Saint-Supéry en sus declaraciones.