El Mundial de pista cubierta de Torun, Polonia, dejó una huella imborrable para el atletismo español, con actuaciones destacadas que elevaron el orgullo nacional. En la jornada final, el atleta Mariano García se coronó campeón del mundo en la prueba de 1.500 metros, mientras que Mohamed Attaoui y el equipo femenino de 4×400 lograron sendas medallas de bronce.
Mariano García se convierte en campeón del mundo
Mariano García, apodado ‘Moto’, mostró un dominio absoluto en la carrera de 1.500 metros, liderando desde el inicio hasta cruzar la meta. Este triunfo representa el primer oro para España en este Mundial y su tercer oro internacional, habiendo sido campeón del mundo ‘indoor’ en 800 metros en 2022 y campeón de Europa de 800 al aire libre en el mismo año.
Medalla de bronce para Mohamed Attaoui
En la prueba de 800 metros, Mohamed Attaoui también brilló, realizando una carrera de menos a más, característica de su estilo. Logró asegurarse un lugar en el podio en los últimos 200 metros, aunque no pudo alcanzar al estadounidense Cooper Lutkenhaus y al belga Eliott Crestan, quienes ocuparon el primer y segundo puesto, respectivamente.
El 4×400 femenino se cuela en el podio
El equipo femenino de 4×400, integrado por Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás, cerró la jornada con broche de oro al conseguir la medalla de bronce. Hervás destacó al entrar en el podio con su último relevo, contribuyendo así al éxito del equipo.
Balance final del Mundial
Con las tres medallas obtenidas en esta última jornada, España finaliza el Mundial con un total de cinco metales. Además del oro de García, se suman las platas del relevo 4×400 mixto y de Quique Llopis en los 60 metros vallas, logradas el sábado, consolidando una actuación notable para el atletismo español en Torun.
