La Real Sociedad ha querido dedicar este lunes la reciente Copa del Rey, ganada el sábado, a su leal afición, expresando su agradecimiento por el «calor, apoyo y cariño» recibido. El capitán del equipo, Mikel Oyarzabal, destacó que la felicidad de los seguidores «no tiene precio».
Recibimiento en el Alderdi Eder
La comitiva del equipo txuri-urdin arribó en un autobús descapotable al Alderdi Eder de San Sebastián alrededor de las seis y cuarenta y cinco de la tarde, precedida por su mascota Txurdin, una tamborrada infantil y una txaranga. A su llegada, miles de aficionados los aguardaban con bufandas, banderas, ikurriñas y carteles en apoyo al equipo, creando un ambiente festivo y de celebración.
Acto en el Palacio Consistorial
En el Palacio Consistorial, los jugadores, portadores de la Copa, fueron recibidos por el alcalde Jon Insausti, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y el lehendakari, Imanol Pradales. En la balconada del Ayuntamiento también estaban concejales de todos los grupos municipales, así como el primer teniente de diputado general, José Ignacio Asensio, y otros diputados forales.
Palabras del capitán y el entrenador
Oyarzabal, junto al presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, llevó la Copa a la sala de recepciones del Consistorio, desde donde saludaron a la afición que vitoreaba al portero azpeitiarra Unai Marrero, uno de los destacados en la final. El capitán expresó en euskara su «placer» al ver la «felicidad» de los seguidores, señalando que estos días han sido «muy especiales». «Llevamos Sevilla en el corazón y esta Copa es muy bonita, pero ver vuestra felicidad no tiene precio y nos quedamos con eso», afirmó.
Por su parte, el entrenador Pellegrino Matarazzo ofreció un discurso en euskara, pidiendo disculpas por posibles errores. «Somos campeones», afirmó con determinación, añadiendo que «estamos haciendo este camino juntos» y que «siento que esto solo es el principio». Destacó que «con vuestro apoyo, los jugadores pueden conseguir cosas muy grandes» y finalizó con un emotivo «Goazen erreala, goazen txapeldun».
Agradecimientos y celebración
Marrero también se dirigió a los presentes, expresando su «placer» al ver a todos los guipuzcoanos unidos en favor de la Real. Agradeció a los trabajadores del club por su dedicación y comentó que «hemos pasado momentos malos y buenos que ahora toca celebrar». Finalmente, Orri Oskarsson hizo vibrar a la afición con una versión realzale del tema de Bad Bunny, que se ha vuelto viral entre los seguidores del equipo.
La celebración continuó pasadas las ocho y media de la tarde, con los jugadores animando a sus seguidores en el escenario instalado en el Alderdi Eder de San Sebastián.