La centrocampista de la selección inglesa Keira Walsh admite que hay «mucha rivalidad» con España, a la que se miden este martes en Wembley en «un partido importantísimo» para la clasificación directa para el Mundial de Brasil del año que viene, pero que también existe «mucho respeto» hacia un combinado del que destacó la importancia de «intentar frenar» a su mediocampo. «Este es un partido importantísimo y sabemos lo que significa; jugamos contra un rival de primer nivel. Siempre nos toca jugar contra España en esos momentos clave y aunque hay una gran rivalidad, también hay mucho respeto.
Tienen jugadoras increíbles y, obviamente, se puede admirar su forma de jugar al fútbol», se sinceró Walsh este lunes en rueda de prensa. La jugadora del Chelsea FC indicó que afronta este duelo «igual que cualquier otro partido». «Es una eliminatoria para el Mundial, así que no importa contra quién juegues, siempre intentas salir a ganar y esa es nuestra mentalidad.
Sabemos que va a ser un partido difícil porque tienen jugadoras increíbles», apuntó. «España cuenta con tres de los mejores centrocampistas del mundo y hay que tenerlo en cuenta, es algo que debemos intentar frenar. Creo que si su centro del campo no juega bien, el equipo en general tampoco suele rendir igual y debemos ser conscientes de ello.
También creo que tenemos centrocampistas muy fuertes y podemos centrarnos en lo que podemos aportar al juego y en cómo aprovechar sus debilidades», prosiguió sobre la campeona del mundo. Walsh vivirá un partido especial en Wembley porque alcanzará, salvo sorpresa, las cien internacionalidades, aunque se ha «centrado completamente durante toda la semana» en este partido contra la campeona del mundo. «No he pensado mucho en otra cosa, pero seguro que después del partido tendré un momento para reflexionar y también hablaremos de ello con mis compañeras», advirtió.
«Cuando empecé a jugar al fútbol, nunca pensé que esto sería posible. Es un momento de gran orgullo para mí y mi familia y estoy muy emocionada. Recuerdo mi primer partido con la selección; contra Kazajistán y no había mucha gente en las gradas.
Este martes habrá 75.000 personas en Wembley y jugando contra uno de los mejores equipos del mundo. Creo que eso demuestra el crecimiento del fútbol femenino. Algunas del equipo formamos parte de él cuando el fútbol femenino aún no estaba tan desarrollado y es emocionante ver hasta dónde ha llegado», sentenció la inglesa.
