El reciente partido amistoso entre España y Egipto, que tuvo lugar este martes en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) ante una multitud de 35.895 aficionados, estuvo marcado por incidentes de comportamiento inadecuado en la grada, con cánticos de carácter racista y religioso, así como abucheos al himno del equipo visitante.
Incidentes en la grada durante el partido
Desde una de las secciones del fondo donde se ubica la conocida ‘La Curva’ del RCD Espanyol, se escuchó en varias ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico «Musulmán el que no bote», un acto que empañó el ambiente festivo del evento deportivo.
Además, antes del inicio del encuentro, parte del público no dudó en silbar el himno de Egipto y también se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, provenientes de un pequeño grupo de aficionados.
Reacción de la RFEF ante los actos de racismo
Ante estos lamentables sucesos, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hizo un llamado a la calma a través de los altavoces y los videomarcadores del estadio durante el descanso, solicitando que cesaran los cánticos. Sin embargo, no se obtuvo la respuesta esperada por parte de ese sector de la grada, que parecía influir en otros grupos más pequeños de aficionados en diferentes áreas del estadio.
La RFEF, a través de sus redes sociales, condenó los hechos y reafirmó su compromiso en la lucha contra el racismo, manifestando: «La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios».
Un ambiente festivo a pesar de los incidentes
A pesar de estos incidentes, la gran mayoría de los presentes se centró en animar a la selección española, creando un ambiente festivo que incluyó cánticos de apoyo y olas en las gradas, celebrando el regreso del combinado nacional a la provincia de Barcelona en su último encuentro antes de la próxima lista mundialista.
