La selección de Francia se presenta como la gran favorita para dominar el Grupo I del Mundial que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Con un potente ataque y una plantilla rica en variantes, el equipo busca añadir una tercera estrella a su palmarés, tras las conquistas en Francia 1998 y Rusia 2018. Jugadores destacados como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise estarán al frente de esta ambiciosa campaña.
Una plantilla equilibrada y talentosa
Como en ediciones anteriores, Francia se encuentra entre las principales candidatas a alzarse con la Copa del Mundo. Su plantilla combina experiencia y juventud, destacando una delantera envidiable donde solo tres jugadores pueden ocupar el campo a la vez. Además de Mbappé y Olise, el Balón de Oro Dembélé, Ryan Cherki y Désiré Doué aportan un gran potencial ofensivo.
A pesar de las críticas recibidas durante la era de Didier Deschamps, que señalan una falta de creatividad en el mediocampo, el equipo ha demostrado ser efectivo. Con una media de posesión del 68% en la clasificación al Mundial, Francia prefiere aprovechar la velocidad para atacar a rivales desorganizados. Deschamps, que lleva casi 14 años en el cargo, ha establecido el sistema 4-2-3-1 como su formación preferida, con un ataque que incluye a Olise, Dembélé, Doué y Mbappé.
Un camino casi perfecto en la clasificación
La subcampeona del mundo realizó una fase de clasificación casi impecable, logrando cinco victorias y un empate, este último ante Islandia (2-2), con un total de 16 goles a favor y solo 4 en contra. Este rendimiento ha sido especialmente notable en un grupo que incluía a equipos como Azerbaiyán y Ucrania.
Sin embargo, las actuaciones recientes en competiciones de alto nivel, como la Liga de Naciones, han dejado dudas. Francia avanzó en penaltis ante Croacia en cuartos de final y quedó en tercer lugar tras perder ante España en semifinales por 5-4. De hecho, en la misma fase de la Eurocopa 2024, ‘La Roja’ también eliminó a los franceses.
La revancha de Catar en el horizonte
Francia busca redimirse tras su última experiencia en el Mundial, donde no pudo defender el título obtenido en 2018. En Catar, se enfrentó a la Argentina de Leo Messi, que se coronó campeona tras vencer en una tanda de penales en la que erraron Kingsley Coman y Aurélien Tchouaméni. La afición espera que el equipo logre quitarse la espina y que Deschamps se despida a lo grande, repitiendo el éxito de 2018.
El desafío del Grupo I
El primer reto para Francia en esta edición del Mundial será el Grupo I, que incluye a Noruega, liderada por Erling Haaland, a Senegal, subcampeona de África, y a Irak, considerada la ‘cenicienta’ del grupo.
Mbappé busca superar a Klose
Kylian Mbappé, delantero del Real Madrid, será el centro de atención para ‘Les Bleus’. A pesar de una temporada irregular marcada por lesiones, el jugador llega al Mundial después de haber anotado 42 goles. Con problemas en la rodilla y una lesión muscular, solo pudo completar dos de sus últimos seis partidos con el equipo merengue, pero se muestra listo para la gran cita.
Mbappé ha brillado en sus participaciones anteriores en Mundiales, con un total de 12 goles en solo dos torneos. En 2018, con solo 19 años, fue parte fundamental del ataque francés, anotando 4 goles. En Catar, se destacó como el máximo goleador del torneo con 8 tantos, incluido un triplete en la final ante Argentina.
Con su actual registro de 12 goles, Mbappé se encuentra al nivel de leyendas como Pelé y a solo un gol de Lionel Messi, el único de los máximos goleadores mundialistas que sigue en activo. En la cima de esta lista se encuentra el alemán Miroslav Klose, con 16 goles. Este Mundial representa una nueva oportunidad para que Mbappé brille, mientras sigue buscando conquistar la Champions y anhelar el Balón de Oro.
El legado de Deschamps
Didier Deschamps, quien ha llevado a Francia a la gloria mundial, es una de las tres personas en la historia que han ganado el Mundial como jugador y como seleccionador, junto al brasileño Mário Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer. Bajo su dirección, el equipo ha disputado cuatro finales en tres Mundiales, tres Eurocopas y cuatro Ligas de Naciones, llegando a la final en las últimas dos ediciones del torneo.
Nacido en Bayona y criado en Anglet, Deschamps tiene un fuerte vínculo con el rugby, deporte que marcó su infancia. A medida que se aproxima el Mundial, su legado y liderazgo serán cruciales para que Francia aspire a un nuevo título.
