El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha emitido un comunicado en el que admite que se debió sancionar un penalti y expulsar a Igor Zubeldia por un agarrón en el área durante el encuentro entre el RCD Mallorca y la Real Sociedad, celebrado el pasado sábado en el Estadi Mallorca Son Moix, que finalizó con un resultado de 0-1. Además, el CTA ha señalado que el VAR debió intervenir en este caso, así como en el partido entre Valencia y Osasuna por una mano de Jorge Herrando.
Acción polémica en el Mallorca-Real Sociedad
En el minuto 12 del partido disputado en Palma, con el marcador 0-0, Zubeldia sujetó de manera «ostensible y continuada» al delantero kosovar, primero con un brazo y luego con ambos, lo que le impidió continuar la jugada, derribándolo en el proceso. A pesar de la evidente falta, el árbitro no sancionó la acción y el VAR también mantuvo la decisión inicial.
El CTA ha explicado que «la Regla 12 indica que los agarrones ostensibles dentro del área constituyen penalti», y si la infracción se produce sin intentar disputar el balón, se configura como DOGSO, es decir, evitar una ocasión manifiesta de gol, lo que conllevaría una tarjeta roja. Según el CTA, se trató de un agarrón claro que debió ser sancionado con penalti y expulsión, y que el VAR debió intervenir por ser un «error claro, obvio y manifiesto».
Evaluación de la mano de Jorge Herrando
En otro análisis, el CTA examinó la acción de Jorge Herrando en el partido entre Valencia y Osasuna, que se jugó el domingo en Mestalla y terminó 1-0. Durante este encuentro, Herrando desvió un tiro de Largie Ramazani con el brazo, pero el árbitro no sancionó la jugada y el VAR no corrigió la decisión.
El CTA ha aclarado que «las manos en apoyo se sancionan si el brazo se abre y ocupa un espacio antinatural o si se hace un movimiento adicional para jugar o interceptar el balón». En este caso, el CTA sostiene que, aunque el jugador se apoyó con la mano durante su caída, mantuvo el brazo demasiado extendido y separado del cuerpo, ocupando un espacio antinatural que interceptó el balón. Por lo tanto, el CTA considera que esta mano debió ser sancionada con un penalti y que el VAR debió intervenir ante un error claro y manifiesto.
