El equipo español ha tenido un inicio prometedor en el Gran Premio de Sídney, la tercera parada del Mundial de SailGP, al lograr dos victorias y dos quintos puestos en las cuatro mangas disputadas este sábado. Estos resultados sitúan al Spain SailGP Team en la primera posición de la clasificación provisional, acercándolos a la posibilidad de competir en la final.
Un día de competición marcado por el viento
Los ‘Gallos’, que no pudieron participar en la primera cita del año en Perth debido a una rotura en el casco y en el foil, y que finalizaron en tercer lugar en Auckland, han comenzado con fuerza la cita australiana. En un día con ligeras presiones de viento, el equipo, capitaneado por Diego Botín, logró imponerse a todos sus competidores, incluyendo a la embarcación australiana de Tom Slingsby, que fue la única capaz de mantener el ritmo marcado por los españoles, consiguiendo también un par de victorias.
Desarrollo de las carreras
La primera carrera del día fue ganada por el equipo australiano, mientras que España luchó por el tercer puesto, pero finalizó en quinta posición. Sin embargo, a partir de ese momento, los ‘Gallos’ realizaron dos salidas destacadas, logrando sendos triunfos consecutivos. En la tercera manga, el equipo español se abrió paso en el cajón de presalida, alcanzando rápidamente la primera posición y superando uno a uno a sus rivales.
En la cuarta y última carrera, el Spain SailGP Team completó una notable remontada desde la novena posición hasta la quinta, asegurando así su liderato de cara a la jornada del domingo. Actualmente, el equipo lidera la tabla con 32 puntos, seguido de Australia con 28 y de Suecia con 26, mientras que los británicos se encuentran cuartos con 23 puntos.
Reflexiones del equipo tras la jornada
Diego Botín, el driver de los ‘Gallos’, comentó que, a pesar de los resultados, el día había sido «complicado, con poco viento y una flota comprimida que genera muchos desventes». Por su parte, el wing trimmer Florian Trittel destacó que el equipo había estado «sólido, conectado con todo lo que hacía el F50 en el agua», lo que les permitió poner en práctica «todos los aprendizajes de Perth y Auckland».
