«Todavía no he podido ver todo, pero desde luego que quiero dar las gracias a todo el mundo. Estoy destrozada, no puedo decir otra cosa, pero me voy a al hospital, que me hagan pruebas y a ver qué sale, ahí tomaremos decisiones», expresó la onubense a los medios de comunicación en su llegada al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La jugadora española se lesionó durante su partido de semifinales de los Juegos Olímpicos de París ante la china He Bing Jiao y tuvo que retirarse del torneo, todo en un partido que dominaba a placer (21-14, 10-6) y en el que la rodilla volvió a despertar sus pesadillas.
Después de ganar 21-14 el primer set y cuando se imponía a la asiática por 10-6 en el segundo, la onubense, cuarta del ranking mundial, se fue al suelo llevándose la mano a la rodilla. Fue atendida y se enfundó una rodillera para seguir el partido, pero después de disputar y perder dos puntos más ante Jiao, no pudo continuar. Entre lágrimas, abandonó la pista principal del pabellón Porte de la Chapelle.