El seleccionador de la selección masculina de Croacia, Dagur Sigurdsson, ha realizado fuertes declaraciones este jueves, criticando a la Federación Europea de Balonmano (EHF) por su gestión durante el Campeonato de Europa. Según Sigurdsson, la EHF actúa como «una empresa de comida rápida», indicando que sus jugadores fueron tratados de manera poco profesional.
Críticas a la EHF en vísperas de la semifinal
Estas afirmaciones del entrenador islandés surgen en la víspera de la semifinal que enfrentará a Croacia con Alemania en la ciudad danesa de Herning. Durante una rueda de prensa, donde mostró su descontento, Sigurdsson expresó: «Tengo que participar en este circo». Además, enfatizó que las decisiones de la EHF demuestran que no se preocupa por los jugadores ni por las selecciones involucradas.
Problemas de logística y organización
La principal queja de Sigurdsson se centra en la programación del torneo, que obliga a su equipo a jugar dos partidos en días consecutivos y, posteriormente, a realizar un viaje desde Suecia hasta Dinamarca en su día de descanso. En contraste, la selección de Alemania ha permanecido durante todo el tiempo en Dinamarca, que coanfitriona el torneo junto a Suecia y Noruega. Sigurdsson comentó que el trayecto en autobús desde Malmö a Herning duró cuatro horas y que el hotel asignado a su equipo estaba demasiado alejado del recinto donde se llevará a cabo el partido.
Con su característico tono crítico, el seleccionador islandés calificó a la EHF como una «empresa de comida rápida» que «solo se dedica a vender». «Nos metieron en un autobús como si fuéramos pollos congelados», agregó. En apoyo a su compatriota, Alfred Gíslason, actual seleccionador de Alemania y sucesor de Sigurdsson, expresó su solidaridad al afirmar: «Tiene toda la razón y lo siento».
