El Chelsea FC ha hecho público este miércoles un informe financiero que revela pérdidas antes de impuestos de 262,4 millones de libras (más de 301 millones de euros) correspondientes al ejercicio que finalizó el 30 de junio de 2025, marcando un nuevo récord en la Premier League.
Pérdidas significativas en comparación con el año anterior
El club londinense, que juega en el oeste de la ciudad, había registrado beneficios de 128,4 millones de libras en el ejercicio anterior, impulsados principalmente por la venta de su equipo femenino a Blueco Midco, una empresa filial, por casi 200 millones de libras.
Causas de las pérdidas operativas
Según el Chelsea, las pérdidas se deben en parte al aumento de los costes operativos durante la temporada 2024-25 en comparación con el año anterior. En cuanto a los ingresos, el club reportó un total de 490,9 millones de libras, cifra que representa la segunda más alta en su historia y que incluye ingresos generados por su participación en el último Mundial de Clubes.
Normativas de rentabilidad y sostenibilidad de la Premier League
De acuerdo con las normativas de rentabilidad y sostenibilidad (PSR) de la Premier League para el trienio que finalizaba en el curso 2024-25, se permiten pérdidas máximas de 105 millones de libras en tres años. Sin embargo, algunas de las pérdidas que los clubes informan pueden ser reincorporadas como gasto en infraestructuras, formación de jóvenes, actividades del fútbol femenino, entre otros.
Validación del Chelsea conforme a las PSR
La agencia Press Association ha señalado que estas ‘reincorporaciones’ de pérdidas permitidas aseguraron que el Chelsea cumpliera con las PSR para la temporada 2024-25. Hasta la fecha, no se ha acusado a ningún club de incumplir con las normativas vigentes. La anterior mayor pérdida antes de impuestos en la Premier League era de 197,5 millones de libras, registrada por el Manchester City en la campaña 2010-11.
Expectativas de cumplimiento normativo
Fuentes cercanas al Chelsea expresan su confianza en que el club se establecerá una estructura adecuada para cumplir con todos los requisitos normativos y seguir respetándolos. Esto incluye el cumplimiento de la normativa de ingresos futbolísticos de la UEFA, que resultó en una multa de 20 millones de euros impuesta al Chelsea el pasado julio, con una penalización adicional si se incurre en una infracción en un plazo de cuatro años.
