El RC Celta logró una victoria importante este jueves al vencer 1-2 al PAOK de Salónica durante la ida del ‘playoff’ de la Liga Europa, en su búsqueda por asegurar un lugar en los octavos de final. La vuelta se disputará la próxima semana en Balaídos.
Un primer tiempo brillante del Celta
Bajo la dirección de Claudio Giráldez, el Celta mostró un rendimiento superior, especialmente en un primer tiempo donde se fueron al descanso con un 0-2 gracias a los goles de Iago Aspas y Williot Swedberg. Sin embargo, el equipo no logró mantener el mismo nivel en la segunda mitad, optando por una estrategia más defensiva que les permitió ceder parte de su ventaja.
Dominio inicial del Celta
En un terreno de juego que ha sido complicado para los visitantes durante más de un año, el equipo español mostró su superioridad desde el inicio. Con una presión alta, el Celta hizo que el PAOK se sintiera acorralado, lo que facilitó el primer gol de Aspas, asistido por un gran pase de espuela de Miguel Román. Antes del descanso, una combinación entre Williot y Aspas culminó en el 0-2.
Un segundo tiempo complicado
En la segunda parte, el Celta adoptó un enfoque más conservador, buscando jugar al contraataque, lo que permitió al PAOK encontrar más espacios. Aunque el equipo de Vigo no regaló demasiadas oportunidades, la falta de ambición pudo haber sido un factor, especialmente ante la presión del estadio local. La entrada de Fer López y Hugo Álvarez aportó algo de frescura y profundidad al ataque celeste.
Un giro inesperado en el marcador
El Celta retomó el control en el campo rival y, tras una buena jugada colectiva, Hugo Álvarez sorprendió al portero del PAOK, pero el balón fue desviado por Jutglà antes de cruzar la línea. El VAR anuló el que podría haber sido el 0-3 por un milimétrico fuera de juego. En contraste, el PAOK logró marcar el 1-2 mediante un impresionante gol de volea de Alexander Jeremejeff, que no estuvo en posición adelantada.
Mirando hacia el futuro
A pesar de la victoria, el Celta no estuvo del todo seguro en defensa y el PAOK tuvo sus oportunidades para igualar el marcador. Con una racha reciente de cinco partidos sin triunfos, los de Vigo regresan a casa con una ventaja mínima, pero han dado el primer paso hacia la clasificación a octavos, un objetivo que esperan concretar en el encuentro de vuelta en Balaídos.
