La reconocida volantista onubense Carolina Marín, quien se consagró como campeona olímpica en los Juegos de Río 2016, tricampeona del mundo y siete veces campeona de Europa, ha compartido en una reciente rueda de prensa que su decisión de retirarse, anunciada el pasado 26 de marzo, ha sido la «más difícil» de su vida. Sin embargo, se siente «satisfecha» con su elección, al priorizar su salud ante todo.
Reflexiones sobre su retirada
Carolina, galardonada con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2024, expresó su deseo de emprender nuevos proyectos tras un tiempo dedicado a «disfrutar». «Quiero devolver al deporte todo lo que me ha dado en estos 24 años que he dedicado al bádminton», comentó la deportista en el evento realizado en el polideportivo Diego Lobato de Huelva, donde comenzó su trayectoria deportiva.
Este clínic, que atrajo a escolares del colegio Salesianos de Huelva, fue organizado por Iberdrola en colaboración con el Ayuntamiento de Huelva y la Federación Andaluza de Bádminton, en el marco del Campeonato de Europa que se celebra en la ciudad desde el lunes.
Una decisión meditada
La atleta onubense enfatizó la complejidad de su decisión de retirarse. «Un deportista tiene una fecha de caducidad, pero nunca se sabe cuándo va a llegar. A mí me ha llegado ahora, y ha sido una decisión muy complicada y meditada», afirmó. Carolina añadió que anhelaba que su despedida como jugadora fuese de otra manera, pero reconoció que las circunstancias no siempre se ajustan a nuestros deseos. «En el fondo, sí me retiré en una pista, en París, en 2024, aunque entonces no lo sabía», reveló.
Marín, que intentó llegar en «buenas condiciones» al Campeonato de Europa Huelva 2026, explicó que su decisión de abandonar las pistas se gestó hace tiempo. A pesar de arriesgar su rodilla en múltiples ocasiones y de haber regresado a la actividad en abril del año pasado tras su lesión en París, consideró que su salud debía ser la prioridad. «Tuve que poner en la balanza si seguir intentándolo o cuidar de mi salud, que es lo más importante», indicó.
Planes a futuro
Sobre sus aspiraciones futuras, Marín manifestó su intención de «devolverle al deporte todo» lo que le ha brindado. Desde que a los ocho años comenzó a jugar al bádminton, ha vivido experiencias que han contribuido a su formación personal y profesional. «Quiero disfrutar de mi familia y de Huelva, y a futuro, empezar con proyectos que me permitan ayudar a los demás mediante el bádminton, charlas u otras iniciativas», explicó.
Carolina se siente satisfecha con lo logrado a lo largo de su carrera, destacando que sus éxitos no se deben a la suerte, sino al trabajo arduo. A pesar de no haber conseguido la medalla deseada en París, valora el cariño y apoyo recibido de la sociedad española y del mundo. «Me volví con una medalla que nunca imaginé que podría conseguir», subrayó.
Desafíos y nuevas experiencias
La campeona también expresó su deseo de experimentar otras actividades o deportes, aunque es consciente de sus «limitaciones» y la necesidad de ser «realista». Su cirujano le ha aconsejado que evite el impacto, dado que ha sufrido tres operaciones en su rodilla derecha. «No significa que no pueda correr, pero debo minimizar el impacto», señaló.
A pesar de su nueva etapa, Marín confesó que extraña la competición. «Esa adrenalina y los nervios antes de un partido o una final son parte de lo que me apasiona», concluyó.
