El Surne Bilbao Basket logró una victoria espectacular este miércoles, con un marcador de 97-98, frente al Dreamland Gran Canaria en el partido aplazado correspondiente a la jornada 19 de la Liga Endesa. Este triunfo es especialmente significativo, ya que el equipo bilbaíno llegó a estar 22 puntos abajo en el primer tiempo, y logró remontar incluso durante la prórroga.
Una remontada épica
El conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau alcanzó su duodécima victoria de la temporada, acercándose así a la zona de ‘playoffs’. Enfrentaron a un Gran Canaria que atraviesa una temporada complicada, lo que se evidenció en el desarrollo del partido. En la primera mitad, los locales mostraron una ofensiva contundente, liderados por Pierre Pelos, quien tuvo un papel destacado.
La dinámica del partido
El ‘Granca’ llegó a tener una ventaja de 22 puntos en el segundo cuarto, pero el Bilbao Basket comenzó a cerrar esa brecha antes del descanso. La situación se complicó aún más para los canarios con la lesión de Kur Kuath, lo que alteró su juego. A pesar de esto, Isaiah Wong se mantuvo firme, anotando 23 puntos para el Gran Canaria.
Colapso en el último cuarto
El equipo dirigido por Jaka Lakovic experimentó un colapso en su ataque, que se intensificó en el último cuarto. Un parcial de 0-10 permitió que los hombres de negro dieran la vuelta al marcador. Aunque el ‘Granca’ luchó hasta el final por recuperar el control del partido, la contienda llegó a la prórroga sin que ningún equipo pudiera establecer una ventaja clara.
Un final emocionante
En la prórroga, los locales estuvieron cerca de sellar la victoria, llegando a estar cuatro puntos arriba a solo 20 segundos del final. Sin embargo, la defensa del ‘Granca’ falló y un triple de Justin Jaworski permitió al Bilbao Basket recuperar la alegría. Con este triunfo, los de Ponsarnau superaron rápidamente su reciente derrota ante el Baskonia, mientras que el Gran Canaria, que solo cuenta con siete victorias, vio desvanecerse la sensación de haber ganado ante el Coviran Granada, regresando a una dura realidad.
