El tenista español Carlos Alcaraz ha compartido este lunes que su enfrentamiento por el número uno del mundo con el italiano Jannik Sinner, quien lo venció en la final del Masters 1.000 de Montecarlo, es una experiencia «muy bonita» que le proporciona una «motivación extra». Esto lo expresó en la previa de su participación en el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó, aunque reconoció que llega con cierto desgaste físico tras el reciente torneo.
La batalla por el número uno del mundo
Alcaraz admitió en una rueda de prensa que necesita ganar el torneo en Barcelona si desea recuperar el primer puesto en el ranking. «La batalla que estamos teniendo por el número uno entre Jannik Sinner y yo es muy bonita y probablemente sea una motivación extra», destacó.
Relación con Jannik Sinner
El murciano también habló sobre su relación con Sinner, subrayando que aunque no son amigos cercanos que comparten cenas, mantienen una buena conexión fuera de la pista. «Jannik y yo tenemos una muy buena relación. Más allá de que estemos peleando dentro de la pista, nuestra manera de ser fuera no va a cambiar. Eso se demuestra en el respeto que nos tenemos mutuamente», añadió.
Preparación para el torneo de Barcelona
Alcaraz, quien busca recuperar el cetro barcelonés perdido en la edición anterior tras perder la final contra el danés Holger Rune, comentó que está enfocado en el Godó y en seguir mejorando. «Estoy centrado en intentar seguir mejorando. Tenemos claro las cosas a hacer en práctica y entrenos, y más ahora después de la derrota de ayer», explicó.
Recuerdos en el Barcelona Open
El tenista, que ha sido campeón en dos ocasiones de este torneo, lo considera uno de los más especiales de su calendario. «Aquí tengo muy bonitos recuerdos, no solo por jugar en ATP sino por los torneos de cuando era pequeño, con muchos amigos aquí. Tengo mucha ilusión por empezar», manifestó Alcaraz.
Control emocional durante los partidos
En cuanto a los desafíos que enfrenta en su torneo local, Alcaraz mencionó que uno de los más complicados es controlar las emociones. «A veces saltas a la mínima y dices cosas que ni las piensas. Luego te das cuenta de la gravedad de tus palabras. En ciertos partidos o giras llego saturado mentalmente», explicó.
Enfoque en la gira de tierra
El tenista se mostró optimista respecto a su preparación para la gira de tierra que culminará en Roland Garros. «Llegamos con una línea de entrenamientos, con cosas a mejorar. Son pequeños detalles que pueden marcar la diferencia», afirmó. Además, enfatizó la importancia de ir día a día sin adelantarse a los resultados futuros.
Estado físico y lecciones del pasado
A pesar de llegar cansado, Alcaraz se siente en buen estado físico. «El año pasado venía cansado, sin ninguna molestia, hasta que vino la final y me llegó la lesión de repente. El tenis es impredecible», reflexionó, añadiendo que su objetivo es evitar errores y lesiones mientras se prepara para los próximos torneos, siendo un gran favorito para ganar el Godó.
