El presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha (Aefclm), Rafael Ruiz, ha respaldado el acuerdo con el Gobierno regional para modificar el impuesto de sucesiones y donaciones. La medida amplía hasta el cuarto grado de parentesco el régimen fiscal especial y prevé regular con normativa autonómica la reducción del 99 por ciento.
Ruiz considera que los cambios aportan seguridad jurídica y hacen más clara la aplicación del tributo. «Facilitan esa transición sucesoria y clarifica muchísimo», ha afirmado durante la inauguración del XIII Foro de la asociación.
El impuesto de sucesiones amplía las opciones para continuar el negocio
El dirigente empresarial ha explicado que algunas compañías tienen dificultades para transmitirse cuando los familiares más cercanos no quieren hacerse cargo de la actividad. La extensión de la línea sucesoria abre la puerta a que el negocio pueda continuar en manos de «un sobrino o un hijo de un sobrino», según sus palabras.
La asociación defiende que esa posibilidad puede ayudar a mantener el arraigo de las empresas familiares y la actividad económica que generan en Castilla-La Mancha. Ruiz también ha pedido preparar a las nuevas generaciones y trasladarles el origen, la responsabilidad y la labor social vinculada al legado empresarial.
Para apoyar ese proceso, la Aefclm cuenta con una «escuela de sucesores», destinada a mostrar que existe la posibilidad de asumir la continuidad de la empresa y las responsabilidades asociadas.
Recuerdo a los fallecidos en el accidente de Urda
Durante la inauguración, Ruiz recordó a los 69 fallecidos en el accidente de Urda y sostuvo que «cuya desgracia sí se podría haber evitado con previsión y gobernanza».
El presidente de la asociación reclamó al Estado una gestión rigurosa de los recursos obtenidos mediante los tributos para proteger el Estado de Bienestar y evitar riesgos para la continuidad de las empresas y su legado familiar.
También defendió la gestión del Gobierno regional, al que atribuyó la presentación anual de presupuestos, la planificación de áreas estratégicas y la estabilidad de los equipos responsables de las consejerías. A su juicio, esa gobernanza ofrece seguridad a las empresas para desarrollar proyectos de largo plazo.