La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha valorado este miércoles la dimisión de Óscar Puente tras el accidente ferroviario registrado una semana antes en Urda (Toledo). A su juicio, se trata de un «ejercicio de responsabilidad institucional», aunque ha evitado prolongar su análisis durante la rueda de prensa.
Padilla ha descrito el siniestro como «una auténtica tragedia» y ha recordado que han sido días «especialmente duros, marcados por el dolor». Después, ha preferido no añadir más consideraciones sobre la salida del ministro de Transportes, según ha explicado ante las preguntas de los periodistas.
Dimisión de Óscar Puente y respuesta ante el accidente
La portavoz ha defendido que la prioridad del Ejecutivo autonómico desde el inicio fue movilizar todos los medios disponibles y atender con urgencia a las personas afectadas y a sus familiares. También ha reivindicado la actuación de los profesionales y el papel de unos servicios públicos que ha definido como «fuertes» y formados por personal capacitado, preparado y comprometido.
«Estamos muy orgullosos desde el Gobierno de Castilla-La Mancha de la respuesta que se ha dado como región», ha declarado Padilla. En la misma intervención, ha destacado que la comunidad cuenta con «unos servicios públicos de primer nivel» y con «una ciudadanía tan solidaria como la que tenemos».
La portavoz ha señalado que todavía hay personas hospitalizadas y familias que siguen sufriendo por los heridos y por quienes fallecieron. También ha apuntado que algunas personas atendidas en sus domicilios, sin necesidad de ingreso, pueden encontrarse «probablemente» «en estado de shock» y afrontar durante mucho tiempo secuelas psicológicas.