Las donaciones de sangre en Toledo superaron las 2.000 durante la jornada del miércoles, después del accidente de tren ocurrido en Urda. La respuesta se concentró en el Hospital General Universitario de Toledo y en el Centro de Especialidades, Diagnóstico y Tratamiento (CEDT) San Ildefonso.
Entre quienes acudieron había donantes habituales y personas que se acercaban por primera vez. La directora del Centro Regional de Transfusión de Toledo, María Carmen Muñoz Turrillas, ha explicado que los profesionales de las áreas de donación, fraccionamiento, laboratorio y transporte se movilizaron desde que conocieron el siniestro.
Donaciones de sangre en Toledo tras el accidente
El primer llamamiento puso el foco en los grupos 0 positivo y 0 negativo. La petición obtuvo una respuesta que Muñoz Turrillas calificó de espectacular: en el conjunto de su área de influencia, formada por Toledo y Guadalajara, se registraron más de 1.000 donaciones.
La afluencia continuó este jueves, aunque de forma más contenida. La previsión del Centro Regional de Transfusión situaba el cierre de la jornada en torno a las 500 donaciones.
La directora ha agradecido la implicación de los ciudadanos y de los trabajadores que atendieron la convocatoria. También ha señalado que la necesidad de sangre vinculada al accidente ya está controlada.
Petición para mantener las donaciones
Muñoz Turrillas ha pedido que las aportaciones se repartan de manera gradual durante las próximas semanas y meses. Según ha indicado, las transfusiones se necesitan todos los días y también será necesario disponer de reservas cuando lleguen las navidades.
La situación ha llevado a nuevos donantes a acercarse por primera vez a los puntos habilitados. El Centro Regional de Transfusión confía en que parte de esas personas mantenga su compromiso y continúe donando durante los próximos años.