El apoyo psicológico en Urda ya acompaña a guardias civiles, militares, policías, voluntarios y otros profesionales que participan en el operativo del accidente ferroviario. La intervención pretende ayudarles a procesar las escenas vividas y reducir el riesgo de que ese impacto se prolongue cuando retomen su actividad habitual.
Teresa Marín, psicóloga y formadora de cuerpos de seguridad y equipos de emergencia, ha explicado que la atención se dirige a quienes trabajan directamente en el lugar, incluidos operarios y colaboradores. El dispositivo ofrece pautas adaptadas a cada persona y busca que puedan expresar lo ocurrido sin convertir automáticamente esas reacciones en un problema de salud mental.
El apoyo psicológico en Urda ayuda a gestionar las emociones
Marín ha señalado que una emergencia de estas características puede provocar rabia, frustración, ira o culpabilidad por pensar que se podría haber hecho más por las víctimas. También recomienda cortar los pensamientos repetitivos sobre las escenas observadas y buscar otros focos de atención al abandonar el lugar.
La psicóloga ha descrito la actuación como preventiva y centrada en la promoción de la salud mental. «Cuidar a los que nos cuidan», ha resumido. En algunos casos, ha añadido, basta con compartir lo vivido y ordenar la información recibida, sin que sea necesario acudir a una consulta psicológica.
Seguimiento después de los primeros turnos
Abraham Brando, incorporado este jueves al dispositivo de acompañamiento, ha explicado que su cometido es respaldar a los psicólogos y ofrecer una primera respuesta emocional. Hasta ahora, el trabajo se ha concentrado en guardias civiles, policías y militares, aunque el equipo también está preparado para atender a familiares que se acerquen al lugar.
El dispositivo presta especial atención a quienes acumulan más de 24 horas de trabajo, pese a los relevos establecidos. Brando considera necesario que las unidades mantengan después un seguimiento de sus integrantes, una vez que hayan descansado y pasen las primeras 72 horas.
La atención se adapta a las necesidades de cada profesional para facilitar la gestión de las experiencias vividas durante la emergencia.