La memoria franquista en Toledo centra el nuevo libro de Enrique Sánchez Lubián, «Crónicas del después de una guerra. Toledo: memoria y libertad». El periodista y escritor ha reunido 20 crónicas sobre personas de la provincia que sufrieron cárcel, exilio, muerte o persecución tras la Guerra Civil.
La obra se presentará el próximo 15 de octubre en la Feria del Libro de Toledo. El volumen lo publica Toletum Revolutum y parte de una serie de textos que Sánchez Lubián difundió en 2025 sobre la represión durante el primer franquismo.
Veinte historias sobre la represión franquista
El autor explica que la idea surgió al pensar que aquellas crónicas podían convertirse en un libro. Después amplió el material hasta completar una veintena de relatos, apoyados en archivos consultados durante años y en los contactos establecidos con familiares de algunos protagonistas.
Entre ellos figura Luis García-Galiano Rodríguez, militante de Izquierda Republicana y concejal del Ayuntamiento de Toledo. Tras la caída de la República tuvo que exiliarse a México, donde creó una fábrica de mazapanes que todavía gestionan sus descendientes.
También aparecen Luisa García Solano, Miss Toledo en 1936, que pasó varios años en cárceles del País Vasco y terminó sus días lejos de su lugar de nacimiento, y Guillermo Perezagua. Este último ocupó la Alcaldía de Toledo, sufrió prisión y destierro, y no regresó a la ciudad hasta después de morir.
Los relatos están unidos por la represión ejercida por el franquismo en distintas formas. «Cuando el 1 de abril del 39 se firmó el último parte de guerra, diciendo que había terminado, en realidad sólo terminó para una parte», sostiene Sánchez Lubián en declaraciones recogidas por Europa Press.
La Fábrica de Armas y las fosas comunes
El libro aborda también episodios relacionados con la Fábrica de Armas de Toledo, donde, según el autor, se elaboraron listas de trabajadores y trabajadoras de orientación republicana o izquierdista para impedir que fueran contratados de nuevo.
Otro de los pasajes se refiere a los fusilamientos posteriores al final de la contienda. Sánchez Lubián sitúa en junio de 1944 la ejecución de Vicenta Gómez Mora, natural de Yepes, a la que identifica como la última víctima de la represión franquista en la provincia contra personas leales a la República.
La portada reproduce una fotografía de presas republicanas en la cárcel de Gilitos, actual sede de las Cortes regionales, mientras reciben «comida de rancho». El periodista defiende que el libro no nace «ni desde la rabia ni desde el rencor», sino con intención divulgativa.
Sánchez Lubián considera que Toledo mantiene una asignatura pendiente con la Ley de Memoria Democrática. En particular, reclama la dignificación de las fosas comunes del cementerio municipal para que las familias puedan localizar los restos de sus allegados.