El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado luz verde a la II Estrategia contra la pobreza y la desigualdad social, que reunirá 118 medidas y contará con un presupuesto de 3.000 millones de euros entre 2026 y 2030. La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha presentado el plan junto al director general de Acción Social, Santiago Vera, y la presidenta regional de EAPN, Mar González.
El documento amplía la acción prevista en la primera estrategia, que incluía algo más de 50 medidas. Su elaboración ha contado con la participación de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social y con aportaciones ciudadanas, además de la colaboración de las distintas áreas del Gobierno regional.
La estrategia contra la pobreza se organiza en tres retos
La estrategia contra la pobreza se articula en tres grandes retos y 12 objetivos. El primero plantea reforzar la inversión social en las personas y los territorios, con apoyos para las familias vinculados a la educación, la formación, el empleo y el acceso a la vivienda.
Entre las actuaciones previstas figuran las becas de comedor, el transporte escolar, los bancos de libros, la formación para personas mayores con dificultades de inserción laboral y la coordinación entre los servicios sociales y las oficinas de empleo. También se incluyen medidas relacionadas con el alquiler asequible.
El segundo reto se centra en la protección social. Abarca la atención sanitaria, el apoyo a la infancia y las familias, los servicios sociales, la defensa de consumidores vulnerables y actuaciones dirigidas a mujeres en situaciones de especial dificultad.
El tercer eje busca mejorar las alianzas y el trabajo en red entre los agentes implicados. El objetivo es compartir información y evaluar los resultados de las actuaciones.
Objetivos para 2028 y 2030
La financiación procederá de fondos propios de la Consejería de Bienestar Social y de recursos europeos. El plan incorpora indicadores de seguimiento, metas intermedias en 2028 y objetivos concretos para 2030.
EAPN ha señalado que la tasa Arope, que mide el riesgo de pobreza o exclusión, se sitúa actualmente en el 34 por ciento y que la estrategia pretende reducirla al 30 por ciento en 2030. También fija como meta rebajar la pobreza del 9,8 al 4 por ciento.
La consejera ha indicado que la pobreza severa se ha reducido un 39 por ciento en Castilla-La Mancha durante la última década. EAPN presentará el próximo jueves, 15 de octubre, en el Alcázar de Toledo su informe sobre la pobreza correspondiente a 2025.