La Clásica Otero celebrará el 8 de noviembre su segunda jornada en Villanueva del Pardillo, después de que la cita prevista para el 20 de septiembre tuviera que aplazarse por problemas técnicos. La marcha ofrecerá dos recorridos, de 70 y 110 kilómetros, con salida y llegada en esta localidad madrileña.
El trazado incluirá la subida al alto de la Cruz Verde y estará abierto a bicicletas de gravel y de carretera, tanto modernas como clásicas, además de modelos con pedaleo asistido. La organización plantea una marcha con el pelotón neutralizado y un avituallamiento en Navalagamella.
La Clásica Otero afronta dos recorridos por la sierra
La ruta corta suma 1.000 metros de desnivel y llevará a los participantes por el Bosque de la Herrería, la ascensión a la Silla de Felipe II y la Senda Botánica, dentro del entorno de Patrimonio Nacional.
El recorrido largo alcanza 2.000 metros de desnivel positivo. Incluye dos ascensiones al puerto de la Cruz Verde por vertientes distintas y un tramo de 20 kilómetros en alta montaña. También pasará junto al monasterio de El Escorial y por el complejo de comunicaciones de Robledo de Chavela, donde se encuentran las antenas de la NASA.
Fiesta final y reconocimientos del ciclismo
La llegada estará situada en la Plaza Mayor de Villanueva del Pardillo. Allí se celebrarán un concierto, una paella y un mercadillo ciclista como cierre de la jornada.
La primera jornada de esta octava edición tuvo lugar el 19 de septiembre con un recorrido de 25 kilómetros entre la Puerta del Sol y la Casa de Campo, a través del Circuito Enrique Otero. En esa cita fueron homenajeados la exciclista Dori Ruano, Peio Ruiz Cabestany y el abogado Antonio Lucio.
Ruano fue campeona del mundo en pista en 1998, mientras que Ruiz Cabestany sumó 23 victorias profesionales entre 1984 y 1994. Lucio recibió el reconocimiento por su trayectoria vinculada a la movilidad sostenible y al deporte.