LIV Golf dispone de un compromiso inicial de financiación por una posible inversión de 300 millones de dólares, algo más de 266 millones de euros, que BC Partners Credit vincula al relanzamiento del circuito en 2027. El acuerdo todavía debe recibir el visto bueno de un tribunal.
La operación llega después de que la competición se declarase en quiebra el pasado septiembre. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, que había destinado 5.000 millones de dólares en cuatro años, anunció entonces que dejaría de respaldarla al terminar la temporada.
LIV Golf prepara su salida del proceso concursal
BC Partners Credit suscribió el mes pasado un pacto preliminar con la liga. Entre las condiciones figura la contratación de la mitad de los jugadores a los que LIV Golf mantiene deudas. Los actuales miembros del circuito, sin embargo, no están obligados a regresar.
Uno de ellos, el español Sergio García, presentó la semana pasada documentos ante la justicia para pedir que se rescinda su contrato. La documentación concursal cifra en 64 millones de dólares, cerca de 58 millones de euros, la deuda con los 27 principales acreedores.
De esa cantidad, 45 millones de dólares —unos 40 millones de euros— correspondían a jugadores actuales y antiguos cuando se presentó la solicitud, sin contar compromisos futuros. Algunas informaciones sitúan en hasta 150 millones de dólares, aproximadamente 133 millones de euros, la cantidad pendiente con Jon Rahm por el resto de su contrato.
Ted Goldthorpe, socio y director de BC Partners Credit, explicó que el propósito es que la competición abandone la reestructuración con una posición financiera sólida y renovada para 2027.
El director ejecutivo de LIV Golf, Scott O’Neil, sostuvo que la organización está cumpliendo sus «principales hitos». «Y aunque aún queda trabajo por delante, hoy se ha logrado un avance significativo hacia una liga verdaderamente global, propiedad de los jugadores y centrada en los equipos, que complementa el golf en general y crea nuevas oportunidades para los jugadores, los aficionados, los socios y la próxima generación de golfistas», subrayó.