Luka Modric afronta con Croacia el partido ante España de este martes, correspondiente a la cuarta jornada de la Liga de Naciones. El centrocampista considera a la selección española «el mejor equipo del mundo» y espera que su equipo ofrezca una imagen muy distinta después del 0-7 ante Inglaterra.
El internacional croata admitió que la derrota de Wembley obligó al grupo a hablar sobre lo ocurrido. Modric explicó que Croacia debe corregir su planteamiento, aumentar la unidad y la agresividad, y competir mejor en los duelos para no conceder espacios a un rival capaz de encontrar numerosas soluciones.
Modric ante España y la reacción de Croacia
El jugador aseguró que sus compañeros no han pasado por alto el resultado. «No tenemos tiempo para estar tristes y decepcionados, tenemos que levantarnos y mirar hacia adelante con optimismo, aprender de los errores y mejorar», declaró en rueda de prensa.
Modric recordó que Croacia ya ha atravesado situaciones complicadas. Entre ellas citó el 6-0 sufrido en Elche después de la final del Mundial, un encuentro tras el que, según señaló, el equipo supo recuperarse.
El futbolista también reclamó el respaldo de la afición. A su juicio, el problema no fue únicamente perder, sino la forma en que lo hizo el conjunto croata, por lo que espera una reacción del público y una respuesta diferente sobre el terreno de juego.
La España de 2010 y la selección actual
Modric situó a las dos generaciones españolas en un nivel muy alto. Aunque definió a la selección de 2010 como una de las mejores de la historia, cree que el equipo actual avanza por un camino similar y lo describió como «especial, buena, potente».
Preguntado por cuál de las dos versiones le representa más, se inclinó por la de 2010, al considerar que pertenece a su generación. La comparación, añadió, dependerá del tiempo y de los logros que consiga el grupo actual.
El croata tampoco quiso fijar una fecha para su retirada internacional. Afirmó que desea seguir disponible también en los momentos difíciles y que continuará mientras él y el seleccionador mantengan esa voluntad. «Vamos partido a partido y veremos cuándo es el momento de irme», concluyó.