El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha pedido al ministro Luis Planas que la PAC posterior a 2027 sea más sencilla y flexible durante la reunión bilateral que ambos han mantenido este martes en Madrid. El encuentro ha servido para abordar las prioridades de Castilla-La Mancha en ayudas agrarias, políticas sectoriales y planificación hidrológica.
Martínez Lizán ha defendido una reducción de la carga burocrática y una previsión más clara de las futuras ayudas, especialmente para actividades con mayores dificultades, como la ganadería extensiva. También ha reclamado que se actualicen los criterios económicos empleados para calcular las ayudas destinadas a jóvenes agricultores, planes de mejora y explotaciones prioritarias.
La PAC posterior a 2027 y las ayudas agrarias
El sistema actual utiliza los llamados márgenes brutos estándar, vinculados a los rendimientos de los cultivos y establecidos en la Ley de Explotaciones Agrarias. El consejero considera que esos valores han quedado desfasados frente a la evolución de los precios.
“Los márgenes brutos estándar, que es como se conocen, datan de hace muchos años y es necesaria una modernización de los importes asignados a cada superficie para responder al momento actual de los precios que los cultivos pueden estar ofreciendo a los productores”, ha detallado.
La continuidad de las intervenciones sectoriales ha sido otra de las peticiones trasladadas al ministro. La Junta sitúa el foco en los ámbitos vitivinícola y apícola. En el primer caso, Martínez Lizán ha recordado que el vino representa el 5% del PIB regional y ha defendido que la Intervención Sectorial Vitivinícola mantenga una dotación suficiente.
A partir de este miércoles se enviarán las primeras resoluciones para la reestructuración de viñedo, que alcanzarán a 1.800 hectáreas y cerca de 500 agricultores.
Drones, regadío y precio del aceite
El consejero también ha reclamado apoyo para la innovación y, en particular, para permitir el uso de drones en la aplicación de fertilizantes y productos fitosanitarios. Según ha explicado, esta tecnología podría reducir costes y facilitar los tratamientos cuando las condiciones del terreno impiden acceder a las parcelas. También ha relacionado esta medida con el objetivo europeo de rebajar el uso de fitosanitarios, con una reducción mínima del 30% en este caso.
En materia de agua, ha expresado su preocupación por el próximo ciclo de planificación hidrológica. Castilla-La Mancha, ha señalado, depende de decisiones que afectan a una región por la que discurren siete de las nueve confederaciones hidrográficas de España, por lo que ha defendido garantizar la continuidad del regadío.
La próxima campaña del olivar ha cerrado la agenda de asuntos planteados. Martínez Lizán ha aludido a problemas administrativos y a unos precios del aceite que considera insuficientes para cubrir los costes de producción, en un año marcado también por el encarecimiento de fertilizantes, combustibles y energía.