La Euroliga aplicará cambios en su reglamento durante la SuperCup inaugural de 2026 y en las temporadas 2026-27 de la propia competición y de la BKT EuroCup. La principal novedad será la desaparición de la falta antideportiva, que dará paso a las sanciones disruptiva y flagrante.
La primera se utilizará cuando un contacto altere el desarrollo normal del juego y coloque al rival en desventaja sin alcanzar una gravedad extrema. La flagrante quedará reservada para acciones ajenas a una jugada legítima o que sean temerarias, violentas o peligrosas. Las dos conservarán el castigo asociado hasta ahora a la falta antideportiva, pero solo la flagrante contará para una descalificación.
Qué cambia en el reglamento Euroliga
La competición también ha precisado cuándo comienza el acto de tiro. En los lanzamientos en suspensión o en movimiento, el inicio se fija cuando el jugador eleva hombros y balón hacia la canasta, siempre que esté en campo de ataque. En una penetración, el momento se sitúa normalmente entre la línea de tres puntos y el aro, después de recoger el balón y antes de soltarlo.
El contacto lateral en un rip-through se sancionará como falta en el suelo. El contacto con la mano lanzadora durante el acompañamiento solo será legal si es leve y posterior a la salida del balón; cualquier impacto que afecte al lateral de la mano, la muñeca, el brazo o el cuerpo será falta. Invadir el espacio de caída del tirador y provocar que su pie termine sobre el del defensor pasará a considerarse falta flagrante.
Las faltas técnicas también tendrán dos niveles. Las de Categoría 1 incluirán las faltas de respeto, las provocaciones, la obstrucción de la visión del rival o la simulación, y sí computarán para la expulsión. Las de Categoría 2 abarcarán retrasos en la reanudación, colgarse del aro tras un mate o ciertas interferencias defensivas, pero no sumarán para la descalificación.
Dos desafíos y nuevas condiciones de expulsión
Un jugador quedará descalificado con dos técnicas de Categoría 1, dos flagrantes o una de cada clase. En el caso de los entrenadores, la expulsión llegará con dos técnicas personales de Categoría 1 o con tres vinculadas al comportamiento del banquillo.
Los técnicos tendrán dos challenges por partido, aunque perderán uno si no lo han empleado durante los primeros 38 minutos. Podrán pedir revisiones mediante el sistema de repetición instantánea, salvo para decidir qué jugador cometió una falta.
La Euroliga mantendrá otras reglas adaptadas de la normativa FIBA. Entre ellas figuran el salto entre dos para iniciar partidos y prórrogas, el saque de fondo con desplazamiento por la línea y la obligación de que el entrenador principal firme el acta bajo protesta en el primer balón muerto posterior a la acción reclamada.