El Gobierno de Castilla-La Mancha ha rechazado que su sistema educativo preparase a los alumnos para las pruebas del informe PISA. El vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, ha defendido esta posición durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Martínez Guijarro ha argumentado que los docentes no conocen previamente el contenido de las evaluaciones. «Hasta donde yo sé, las pruebas que hace PISA no las conocen los profesores. Por lo tanto, no tienen capacidad de influencia», ha señalado.
El informe PISA enfrenta al Ejecutivo con el PP
La polémica llegó después de que el PP reclamara la comparecencia urgente del presidente regional, Emiliano García-Page, para aclarar si la Administración autonómica «ha hecho trampas» con el informe PISA.
El vicepresidente primero ha rechazado también la posibilidad de que una comunidad autónoma pueda alterar los datos de la evaluación. «Si alguien piensa que desde una comunidad autónoma se pueden manipular los datos del Informe PISA es que no tienen idea de cómo funciona el informe PISA y la OCDE», ha afirmado.
En su respuesta a los populares, Martínez Guijarro ha vinculado la evolución de los resultados con las políticas educativas. Según ha defendido, los datos más recientes empiezan a reflejar la recuperación de la inversión y el respaldo a la enseñanza pública en Castilla-La Mancha.
El dirigente socialista ha acusado al PP de haber aplicado «recortes brutales» en educación, que a su juicio coincidieron con un empeoramiento de los resultados. También ha reprochado a sus representantes que cuestionen la mejora de la comunidad en lugar de celebrarla.