La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha defendido una evolución de la caza en Castilla-La Mancha que facilite la participación de mujeres, jóvenes y personas con movilidad reducida. El Ejecutivo autonómico también quiere impulsar el consumo de carne de caza y el aprovechamiento turístico de los espacios donde se encuentran los cotos.
La actividad mueve 963,3 millones de euros al año en la comunidad, sostiene 21.800 empleos y supone el 2,1 % del PIB regional, según los datos trasladados por Gómez. La consejera ha vinculado ese peso económico con la importancia de la caza para las zonas rurales.
La caza en Castilla-La Mancha busca ampliar su base social
Las medidas aplicadas en los cotos persiguen que el acceso a la actividad no quede limitado a un único perfil de participante. Entre las líneas citadas por la responsable regional figuran las iniciativas dirigidas a atraer a mujeres y jóvenes, junto con las actuaciones destinadas a que puedan participar cazadoras y cazadores con movilidad reducida.
La promoción de la carne procedente de la caza forma parte de ese planteamiento. También se contempla que las áreas en las que se ubican los cotos puedan disfrutarse desde el punto de vista turístico, de acuerdo con la información ofrecida por la consejera.
El Gobierno regional sitúa en el 80 % el cumplimiento del pacto
Gómez ha señalado que el Ejecutivo de Emiliano García-Page ya ha llevado a cabo el 80 % de los compromisos incluidos en el Pacto por la Caza de Castilla-La Mancha. La relación de avances mencionada incorpora medidas de formación, la gratuidad de las licencias y la certificación de la carne de caza.
La consejera ha apuntado que el porcentaje llegará al cien por cien cuando se publique el nuevo Reglamento y se concrete el Plan de Gestión de la perdiz roja. Este último documento se está preparando con la colaboración del IREC, según ha explicado.