La tecnología de la Fórmula 1 afronta este fin de semana el estreno del circuito MADRING, en Madrid, con una capacidad de entre 600 y 650 terabytes de datos por Gran Premio. La nueva pista, situada en el entorno de Ifema Madrid y Valdebebas, acoge por primera vez una prueba del campeonato y devuelve la competición a la capital después de más de cuatro décadas.
El despliegue técnico está supervisado en buena parte por Lee Wright, director asociado de IT de la Fórmula 1. Sus responsabilidades abarcan servidores, redes, servicios en la nube, DevOps, inteligencia artificial y los equipos informáticos que utiliza el personal de la organización.
Cómo funciona la tecnología de la Fórmula 1 durante una carrera
La organización llega a cada circuito con una infraestructura propia. El promotor aporta el espacio y algunos servicios básicos, mientras que la Fórmula 1 planifica, transporta y monta los recursos necesarios tras realizar visitas técnicas previas. “Somos autosuficientes”, explica Wright sobre este modelo.
El sistema se divide en tres etapas: captación, tratamiento y distribución de la información. Los circuitos recogen los datos, mientras que una parte importante del procesamiento se realiza a distancia, en el centro de operaciones de Biggin Hill, en Reino Unido.
La telemetría constituye la excepción. “La telemetría se procesa en pista para conseguir la menor latencia posible”, señala Wright. Dos conexiones ópticas de 10 Gbit y con recorridos geográficamente diversos mantienen enlazados el circuito y el centro británico.
Un centro técnico que viaja de carrera en carrera
La logística comienza unos diez días antes de cada prueba, cuando llega el Event Technical Centre (ETC), una estructura modular que concentra parte del trabajo operativo. Los equipos más delicados viajan en contenedores con protección antivibración y el traslado entre carreras puede prolongarse durante las 24 horas del día.
Alrededor de 300 profesionales sostienen este dispositivo: unos 160 trabajan en el circuito y cerca de 140 prestan apoyo remoto desde Reino Unido. Lenovo participa en este ecosistema con teléfonos Motorola, estaciones de trabajo, plataformas virtuales y granjas de servidores.
Uno de los proyectos conjuntos permitió virtualizar la telemetría y trasladar su tratamiento al propio trazado. Así, esa información no tiene que viajar hasta Reino Unido antes de ser procesada.
La inteligencia artificial gana velocidad y seguridad
Los equipos tecnológicos de la Fórmula 1 aseguran que los AI PCs han reducido alrededor de un 40% el tiempo de ejecución de determinados modelos empleados por desarrolladores y analistas. El centro de datos también dispone de infraestructura GPU para simulaciones, inferencia local y modelos híbridos.
La organización utiliza refrigeración líquida Lenovo Neptune en sus sistemas de alto rendimiento y cuenta con un programa de reciclaje de hardware. La seguridad completa el dispositivo: la telemetría se transmite cifrada y separada, y cada escudería solo dispone de las claves para consultar sus propios datos.