José Mourinho explicó que Vinícius Júnior todavía no está en su mejor nivel, aunque destacó el esfuerzo del delantero brasileño después del triunfo del Real Madrid por 2-1 ante el Inter en la Champions. El técnico portugués aseguró que el jugador trabaja para recuperar la capacidad de decidir los encuentros.
«No está a tope, lo vemos todos y él lo sabe, está trabajando mucho para ser el Vinícius que decide partidos, está trabajando más que nunca», dijo Mourinho en la rueda de prensa posterior al encuentro. El entrenador añadió que el extremo «merece todo» su respeto.
Vinícius no está a tope, pero conserva el respaldo de Mourinho
El técnico rechazó entrar en las interpretaciones de la afición sobre su relación con el futbolista. Mourinho afirmó que siempre apoyará al brasileño, aunque puntualizó que ese respaldo no implica que vaya a ser titular en todos los partidos.
«He dado un beso a Vinícius y ese beso significa respeto. Va a tener siempre mi apoyo, pero eso no significa que va a ser titular en cada partido», señaló el preparador. También sostuvo que el jugador lo entregó todo durante el duelo ante el Inter.
Mourinho atribuyó las ocasiones en las que Vinícius no pudo mantener la intensidad a la fatiga. «Las pocas veces que no ha podido compactar era por fatiga», afirmó, antes de augurar que llegará el momento en que el brasileño vuelva a decidir y ganar partidos.
Un partido abierto y con Courtois como protagonista
El entrenador describió el encuentro como un choque de alternativas, con opciones para que el marcador hubiera terminado en un 5-1 o en un 6-6. El Real Madrid generó más oportunidades, pero Mourinho admitió que el desarrollo fue demasiado descontrolado para su gusto.
Su elogio principal fue para Thibaut Courtois. El portugués consideró que el guardameta madridista debía haber recibido el reconocimiento al mejor jugador del partido, por encima de una actuación que calificó de decisiva.
El trabajo de Trent y Tchouaméni
Mourinho también valoró el rendimiento de Trent Alexander-Arnold, cuya adaptación en una posición distinta condicionó sus funciones. «No es un jugador de centro del campo», explicó el técnico, que agradeció el esfuerzo del lateral.
El entrenador incluyó en sus palabras a Aurélien Tchouaméni, quien, según indicó, aún no había completado ningún entrenamiento con el grupo. El portugués vinculó esa circunstancia a la exigencia del partido.
Al final de la comparecencia, Mourinho diferenció la exigencia del Real Madrid de la que percibe en el Real Betis, después del 1-0 encajado ante el conjunto verdiblanco en la última jornada liguera. «No estoy enfadado con nadie», zanjó.