El Real Betis arrancó la Liga de Campeones 2026-2027 con un triunfo del Betis frente al LOSC Lille en Francia este martes. Manuel Pellegrini valoró especialmente la reacción de su equipo, que remontó después del descanso y sumó tres puntos lejos de casa.
El técnico chileno consideró que el resultado refuerza la trayectoria del conjunto verdiblanco, aunque evitó darle carácter definitivo. «Fue un triunfo muy importante, primero por comenzar la Champions jugando de visita y sumar tres puntos, yo creo que no es un paso decisivo, pero nos encauza el camino», señaló Pellegrini en declaraciones a Movistar+.
El triunfo del Betis llegó tras corregir varios desajustes
Pellegrini explicó que el desarrollo de la primera mitad no se correspondió con lo que reflejó el marcador. Según su análisis, el Betis generó nueve acercamientos a la portería del Lille, mientras que el equipo francés llegó cuatro veces a la suya.
El entrenador atribuyó la desventaja a una acción a balón parado y a ciertos errores en la circulación. El conjunto sevillano permitió que su rival se aproximara demasiado al área y perdió balones que quería corregir durante el intermedio.
La respuesta llegó después de la pausa. «Por suerte en el segundo tiempo salimos con mayor intensidad, con mayor concentración y pudimos dar vuelta el resultado», afirmó el preparador verdiblanco, que también destacó la tranquilidad de sus jugadores para mantener la confianza en su propuesta.
Pellegrini avisa de la exigencia de los próximos partidos
La victoria fuera de casa adquiere un valor especial para el técnico porque, según indicó, este tipo de encuentros resultan complicados. El Betis tendrá ahora dos compromisos como local en la Champions, aunque Pellegrini advirtió de que podrían ser incluso más difíciles.
Antes de esos partidos europeos, el equipo debe centrarse en la competición liguera. El calendario contempla tres encuentros en una semana, justo antes del parón de selecciones.
Pellegrini cerró su valoración con satisfacción por el juego y el resultado ante un Lille al que describió como un rival exigente. El entrenador recordó que el conjunto francés había llegado a ponerse 2-0 contra el PSG recientemente, aunque terminó encajando el empate.