Tyson Fury ha puesto en duda la celebración del combate de los pesos pesados contra Anthony Joshua y ha dirigido un nuevo desafío a Oleksandr Usyk a través de sus redes sociales. El británico considera que las negociaciones con Joshua se han estancado y busca ahora una tercera pelea con el ucraniano.
El esperado enfrentamiento entre Fury y Joshua llevaba semanas pendiente de confirmación. La falta de avances ha terminado por impacientar al excampeón británico, que a principios de semana ya llamó «cobarde» a su compatriota.
Fury vuelve a señalar a Joshua por el retraso
En su último mensaje, Fury elevó el tono de sus críticas contra el equipo de Joshua. «Se ha cagado en los pantalones otra vez», escribió el púgil, que dio a entender que el combate se había frustrado y centró su atención en Usyk.
Fury también se refirió al papel del ucraniano dentro del entorno de Joshua para lanzarle el reto. «Esto solo me llevará a un combate con Oleksandr Usyk. Oleksandr, tú eres su entrenador (el de Joshua) y su ‘sensei’, y sabes que es un pedazo de mierda de mente débil y que nunca se enfrentaría al ‘Gypsy King’, algo que tú has tenido las agallas de hacer dos veces», afirmó.
La tercera pelea con Usyk, sobre la mesa
El británico perdió dos veces ante Usyk por decisión de los jueces en 2024. Ahora quiere recuperar ese duelo y ha planteado celebrarlo en noviembre.
«La última vez te lo llevaste por las decisiones, te felicito. Buena suerte, hagámoslo otra vez. Repitamos la contienda en noviembre. Ahora te toca a ti… ¿quieres pelear conmigo este año, en 2026, o vas a tirar la toalla? Dímelo, porque ahora estoy buscando un nuevo rival?», añadió Fury en su publicación.
El acuerdo con Joshua seguía pendiente de la bolsa
Antes de las últimas declaraciones del boxeador, Eddie Hearn, promotor de Joshua en Matchroom, había explicado que el pacto dependía de la bolsa neta de su cliente. La sede que se manejaba era el Madison Square Garden de Nueva York.
El equipo de Joshua prefería Wembley, pero Sela, la empresa promotora estatal saudí que financia la velada, apostaba por una mayor audiencia en Estados Unidos mediante Netflix. El anuncio oficial del combate todavía no se había producido.