María Conde afronta con España el partido contra Japón, previsto este lunes en Berlín, después del tropiezo ante Mali por 82-73 en el Mundial. La internacional reconoce que el vestuario acusó el resultado, aunque ya centra la atención en el último encuentro de la fase de grupos.
La jugadora madrileña explicó que las horas posteriores al choque fueron complicadas y que el equipo debe recuperar rápidamente la concentración. España prepara así un duelo que considera decisivo para cerrar el grupo, con la intención de salir enchufada y reaccionar con velocidad.
María Conde reclama cambiar el chip ante Japón
Conde resumió el estado de ánimo del equipo tras la derrota y la necesidad de mirar hacia delante. «Evidentemente entendemos dónde estamos y que una derrota no es fácil de llevar, pero hay que seguir adelante, es un campeonato», señaló.
La jugadora contó que el enfado se trasladó a las primeras horas en el hotel, donde las componentes del equipo estuvieron con sus familias y dieron vueltas a lo ocurrido. El objetivo, sin embargo, pasa ahora por dejar atrás ese encuentro y preparar el siguiente.
España espera un partido importante para cerrar el grupo
Sobre la cita frente a Japón, Conde recalcó que el conjunto español conoce el peso del encuentro. «Tenemos todas muy claro que es un partido importantísimo y por lo tanto, a prepararlo de la mejor manera posible», dijo.
La internacional añadió que España debe comenzar con máxima activación: «Mañana a empezar lo más enchufadas posibles y a ir reaccionando con velocidad». Sus palabras apuntan a la respuesta inmediata que espera del equipo después del resultado frente a Mali.
El vestuario asume la exigencia del Mundial
La derrota dejó «cabreo» en el grupo, según relató la jugadora, pero también reforzó la idea de que nadie puede dar el partido por perdido antes de jugarlo. «Aquí viene todo el mundo a ganar, no hay nadie que vaya a dar nada por perdido antes de empezar», concluyó Conde.
España disputará ante Japón su último partido del grupo en el campeonato que se celebra en Berlín, Alemania.