La selección española inicia este lunes el Mundial Sub-20 de Polonia con Laia López entre sus referentes y Nigeria como primer rival. La guardameta del Real Madrid llega al torneo después de conquistar el Europeo Sub-19, pero advierte de que la competición mundial presenta exigencias distintas.
España se proclamó campeona continental el pasado 10 de julio frente a Alemania y encadenó su quinto título europeo Sub-19. Ese logro alimenta la confianza del equipo, que también aspira a repetir la corona mundial conseguida por la selección en 2022.
Laia López espera un Mundial muy distinto al Europeo
La portera considera que el éxito reciente no debe convertirse en una carga para el vestuario. “Vamos con expectativas grandes, pero no nos queremos tampoco poner presión”, señaló en una entrevista con Europa Press antes del viaje a Polonia.
El grupo español lo completan Nueva Caledonia y China, junto a Nigeria. López espera partidos con estilos alejados de los habituales en Europa y defiende que el equipo mantenga su propuesta: “Vamos a ir a proponer nuestro juego e intentar llevarnos esa copa”.
La generación española todavía recuerda la final mundial Sub-17 de 2024, perdida en los penaltis ante Corea del Norte. La guardameta admite que aquella derrota dejó una espina, aunque ahora afrontan el recuerdo con más perspectiva y con el objetivo de conquistar el título.
Una generación unida dentro y fuera del campo
Para López, la relación entre las jugadoras explica buena parte de los resultados logrados en las categorías inferiores. Las concentraciones han reforzado amistades que, según relata, se parecen a vínculos familiares.
La portera también destaca la competitividad del grupo y la implicación con la que afrontan incluso los ejercicios más sencillos. El Mundial será la última gran cita de esta etapa, antes de que muchas de sus integrantes afronten el salto hacia la selección absoluta.
Ese futuro no le genera prisa. López sostiene que debe avanzar de forma gradual, tanto con España como en el Real Madrid, y considera que el trabajo diario en su club será parte de ese crecimiento.
La portera quiere avanzar a su propio ritmo
La madrileña explica que observa a otras guardametas para seguir aprendiendo, entre ellas Eunate Astralaga, Misa Rodríguez y Merle Frohms. También reivindica una identidad propia bajo los palos: “Me gusta mi estilo propio”.
Su evolución incluye el juego con los pies, una faceta que trabaja en los rondos y en las sesiones con el seleccionador David Aznar. López recuerda que comenzó jugando como delantera y que, durante sus primeros años, tomó como referencia a Iker Casillas.
La preparación mental ocupa otro espacio relevante en su formación. La guardameta explica que una portera puede intervenir poco durante un encuentro y quedar condicionada por un error, por lo que considera esencial entrenar la concentración y mejorarla con el tiempo.