El Mundial femenino de baloncesto comienza este viernes en Berlín para la selección española, que se enfrentará a Alemania en su primer partido. Miguel Méndez ha advertido de la dificultad del estreno y ha reclamado máxima concentración desde el salto inicial.
El seleccionador considera que el respaldo de la grada puede dar una ventaja añadida al conjunto anfitrión. Por eso, España tendrá que sostener el esfuerzo durante todo el encuentro y no confiarse en ningún momento.
El Mundial femenino de baloncesto exige mirar más allá del debut
Méndez no quiso situar a Alemania por encima del resto de rivales del grupo. Japón le parece un equipo de gran nivel y con una propuesta distinta, mientras que Mali también plantea un reto complicado: el partido llegará con solo 18 horas de diferencia respecto al debut.
El combinado africano cuenta, además, con Sika Koné, a la que el técnico describió como una jugadora de referencia y habitual MVP en la LF Endesa. La fase inicial obligará a España a adaptarse con rapidez a estilos de juego diferentes.
La intención del equipo pasa por prolongar su participación hasta el día 13 y llegar a esa jornada en las mejores condiciones posibles. El seleccionador aseguró que sus jugadoras están preparadas tanto para los encuentros físicos como para aquellos que exijan un baloncesto más brillante.
María Conde espera un grupo complicado
María Conde afronta su regreso a la selección con especial satisfacción y disputará en Berlín su primer Mundial, al igual que muchas compañeras. La alero madrileña también considera que el calendario presenta dificultades desde el comienzo.
Conde reconoció que abrir la competición contra el anfitrión no es el escenario más cómodo, aunque el equipo ya trabaja con esa realidad. Tampoco ve asequibles los duelos posteriores frente a Mali y Japón, por el poco descanso en el primer caso y por la manera diferente de jugar del conjunto japonés.
Ante Alemania, la internacional espera que España aproveche su velocidad exterior y sus recursos interiores. El plan pasa por atacar si el rival apuesta por jugadoras altas, buscar el aro y generar ventajas a partir de esas situaciones.
Antes del estreno, el vestuario vive la cita con expectación. Méndez ha pedido disfrutar del proceso, valorar el trabajo realizado para alcanzar el torneo y competir cada partido sin dar por segura la presencia en futuras convocatorias.