La UEFA ha reclamado este jueves en Mónaco una reforma profunda de la FIFA y ha encargado a su presidente, Aleksander Ceferin, explorar vías institucionales, políticas y legales para cambiar el funcionamiento del organismo. La decisión llega tras una reunión celebrada durante los actos del sorteo de las competiciones europeas de clubes de la temporada 2026-2027, en la que se analizó la crisis abierta bajo el mandato de Gianni Infantino.
El fútbol europeo también ha advertido de que coordinará una respuesta común si el actual presidente de la FIFA decide presentarse de nuevo. En ese caso, la UEFA trabajará con sus confederaciones asociadas para que las federaciones miembro tengan «una alternativa creíble», según el comunicado difundido por el organismo continental.
La crisis de la FIFA exige una investigación externa
Los representantes reunidos en Mónaco examinaron el intento fallido de transferir a inversores externos una participación del Mundial de selecciones. La UEFA considera que aquella propuesta reflejó un uso inadecuado de la autoridad presidencial y una forma de liderazgo incompatible con la dirección del fútbol mundial.
Como primer paso, el organismo europeo exige una auditoría independiente sobre FIFA Forward Enterprise, la filial que iba a gestionar derechos comerciales y operativos de la Copa del Mundo. La revisión, según la UEFA, debería acceder a los documentos, comunicaciones y registros relacionados con la toma de decisiones. «La FIFA no puede investigarse a sí misma», sostiene el comunicado.
La FIFA ha confirmado por escrito que el proyecto queda retirado «de forma irrevocable y permanente» y que no regresará con otro nombre o estructura. Aun así, la UEFA cree que la retirada no basta para recuperar la confianza perdida y reclama un nuevo liderazgo para reconstruirla.
La participación europea queda suspendida de forma provisional
Después de recibir las garantías que había solicitado el 30 de julio y consultar a sus federaciones nacionales, la UEFA ha suspendido provisionalmente la amenaza de retirar a sus selecciones de varias competiciones de la próxima temporada. La medida alcanza, entre otros torneos, los Mundiales femeninos sub-20 y sub-17 y el Mundial sub-17.
La organización europea avisa de que revisará esa posición y podrá cambiarla si las circunstancias lo exigen. Su postura, señala, no busca aumentar el poder de Europa dentro de la FIFA, sino evitar que el fútbol mundial dependa de una sola persona.
La UEFA plantea utilizar parte de las reservas
El organismo continental recuerda que la FIFA dispone de miles de millones de dólares en reservas pertenecientes a sus federaciones miembro. Por ello, estudiará con otras confederaciones una liberación responsable de parte de esos fondos, siempre que se mantenga la estabilidad financiera de la institución.
La UEFA defiende que las ayudas al desarrollo son una obligación de la FIFA y no una concesión personal de su presidente. También sostiene que los recursos deben protegerse mediante reglas transparentes y objetivas.