La política de incendios forestales vuelve a estar bajo el foco en Toledo. Ecologistas en Acción ha solicitado a la Consejería de Desarrollo Sostenible una reunión extraordinaria y monográfica del Consejo Asesor de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha para analizar el aumento de los grandes fuegos.
La organización sitúa entre las zonas más expuestas el norte de la provincia de Toledo y la mitad oriental de la región. Su análisis toma como referencia los incendios registrados en Almorox en 2013, 2019 y 2026, vinculados en distintos casos a actuaciones humanas.
La revisión de la política de incendios forestales
Ecologistas en Acción sostiene que una negligencia puede iniciar un fuego en condiciones de riesgo elevado y facilitar su avance por pastos o cultivos hasta alcanzar masas forestales muy combustibles. La entidad reclama más información pública y transparente, así como estrategias específicas para un escenario marcado por los grandes incendios.
La organización reconoce el esfuerzo realizado en prevención y extinción. Según su nota, Castilla-La Mancha destinó en 2026 126 millones de euros a esta materia, la mitad de los fondos dedicados a la protección del medio natural. Pese a ello, considera que la respuesta mantiene una «línea continuista y autocomplaciente que no ayuda a afrontar los nuevos retos».
Almorox, referencia para explicar la evolución del fuego
El incendio de 2013, originado por una máquina que trabajaba en unas cunetas próximas a una carretera de la Comunidad de Madrid, afectó a 1.300 hectáreas. Seis años después, otro fuego alcanzó 3.300 hectáreas y tuvo al factor humano como causa, según Ecologistas.
En 2026, el uso indebido de una radial aparece, de acuerdo con la organización, como posible origen de un incendio que comenzó con 900 hectáreas quemadas. La sucesión de otros focos elevó la superficie afectada hasta unas 27.000 hectáreas en Madrid.
Las prioridades que plantea la organización
El colectivo pide actuar sobre las igniciones humanas, especialmente las relacionadas con actividades agrícolas y urbanas en la provincia de Toledo. Para reducir estos incendios reclama sensibilización, vigilancia sobre el terreno, corresponsabilidad y una respuesta social y judicial adecuada.
También propone transformar las grandes extensiones de pinares, en su mayoría repoblados, hacia masas forestales más resistentes. Ecologistas considera que los planes de ordenación forestal deben incorporar ese objetivo y ve en las políticas de restauración de la naturaleza una oportunidad para mantener actuaciones durante un periodo prolongado.
La tercera prioridad señalada por la organización se refiere a las áreas donde los grandes incendios ponen en riesgo los bienes y la vida de las personas. Ecologistas en Acción de Toledo reclama que el Gobierno regional aborde estas cuestiones «cuanto antes».