Protos y Miguelitos ha congregado durante tres días de agosto en Albacete a autores, jugadores, editoriales y profesionales vinculados a los juegos de mesa. La quinta edición del encuentro, organizada por la Asociación Dando Juego Albacete, ha permitido probar propuestas llegadas desde distintos puntos de España.
La cita ha girado alrededor de la creación y mejora de nuevos juegos. Sus participantes han compartido prototipos con jugadores y especialistas para recoger opiniones antes de que esos proyectos lleguen, en su caso, al mercado editorial.
Protos y Miguelitos prueba nuevas ideas sobre el tablero
El encuentro nació con el apoyo del pódcast Última Ronda y de la editorial albaceteña Combo Games, cuyos socios también forman parte de la asociación. El programa ha ofrecido un entorno abierto para intercambiar propuestas y poner a prueba mecánicas, reglas y experiencias de juego.
Antonio Fernández, uno de los impulsores, explicó a Europa Press que los autores presentan sus trabajos sin terminar para recibir las aportaciones de quienes los prueban. El objetivo, según sus palabras, es “recibir un ‘feedback’ para avanzar en un proceso de creación que todavía no está terminado”.
La organización cifró en 25 el número de autores participantes, procedentes de varias zonas de España. Junto a ellos acudieron aficionados y representantes de editoriales nacionales, desde creadores locales con títulos próximos a su publicación hasta diseñadores con una trayectoria más amplia.
Un prototipo sobre Toledo entre los juegos presentados
Jorge Barroso llevó tres prototipos a Albacete, incluido uno ambientado en Toledo y en la época de las tres culturas. El autor lo definió como un juego de carácter familiar y valoró la posibilidad de recibir observaciones directas de otros diseñadores y de los jugadores.
La fase de pruebas puede provocar cambios relevantes en las propuestas. Barroso resumió ese trabajo con una comparación: “No es un videojuego, aquí con un boli cambiamos las reglas y tiramos para adelante”.
Juegos de mesa para desconectar de las pantallas
La asociación vincula la iniciativa con un ocio saludable, inclusivo y creativo. También plantea utilizar los juegos como una vía de socialización y como apoyo frente a la soledad no deseada, acercándolos a públicos nuevos y a autores que empiezan.
El nombre del evento une la referencia a los prototipos con los miguelitos de La Roda. Este dulce da nombre también a los premios que el pódcast Última Ronda concede a los mejores juegos del año, según la información facilitada sobre la convocatoria.
David Serrano, uno de los asistentes, señaló que probar las propuestas permite ayudar a sus creadores y reivindicó el valor de compartir tiempo alrededor de una mesa. Entre los títulos que mencionó figura Las Torres de Bolonia.