El problema de salud de Djokovic volvió a condicionar su rendimiento este sábado en el Masters 1.000 de Cincinnati. El tenista serbio, número cinco del mundo, perdió en la segunda ronda frente al argentino Thiago Agustín Tirante, situado en el puesto 50 de la clasificación ATP, por 2-6, 6-4 y 6-4.
Durante el segundo set, Djokovic terminó de rodillas y tuvo que recibir asistencia médica. Después del encuentro explicó que arrastra desde hace años una dolencia crónica, agravada por las condiciones de calor y humedad registradas en Ohio.
El problema de salud de Djokovic se agravó con el calor
El serbio reconoció que no era la primera vez que sufría esta situación. También apuntó que los nervios y las circunstancias propias de la competición contribuyeron a empeorar sus sensaciones durante el partido ante Tirante.
«Es simplemente un problema de salud que tengo y que me ha estado molestando durante los últimos dos años. Me causa muchos problemas, sobre todo cuando hay humedad y hace calor», manifestó Djokovic ante los periodistas tras la derrota.
El tenista de 39 años añadió que esperaba encontrarse con dificultades en Cincinnati, aunque no pudo evitar que afectaran a su juego. «Ya me lo esperaba, pero hay todo un conjunto de factores, como los nervios y todo lo que ello conlleva, que lo empeoran, y eso es lo que ha pasado», explicó.
Derrota ante Thiago Agustín Tirante
Tirante aprovechó la situación para remontar un encuentro que Djokovic había comenzado dominando. El argentino cedió el primer parcial por 2-6, pero se impuso en los dos siguientes, con un 6-4 en cada manga, y selló una de las principales sorpresas de la jornada en el torneo estadounidense.
Para Djokovic, el partido suponía su regreso a la competición después de su eliminación ante el italiano Jannik Sinner en las semifinales de Wimbledon. El serbio había ganado tres veces el torneo de Cincinnati.
La continuidad del balcánico en el Masters 1.000 norteamericano queda ahora en duda. Preguntado por un posible regreso el próximo año, respondió: «Sin duda espero que sí, pero, por desgracia, parece más probable que no. Pero ya veremos qué nos depara el futuro».