Viajar estando de baja no constituye por sí solo una infracción laboral, según recuerda CCOO en una nota difundida durante el mes de agosto en España. La organización sindical sostiene que una persona en situación de incapacidad temporal puede mantener actividades compatibles con su tratamiento, incluidos los desplazamientos, siempre que no afecten a su recuperación.
Cuándo puede sancionarse viajar estando de baja
La doctrina judicial ha abandonado una interpretación estricta que consideraba sospechoso cualquier viaje realizado durante una baja. El criterio consolidado por el Tribunal Supremo y aplicado por los Tribunales Superiores de Justicia exige analizar las circunstancias concretas de cada caso.
CCOO señala dos supuestos que pueden justificar una sanción o un despido. El primero aparece cuando el esfuerzo o las actividades desarrolladas durante el desplazamiento demuestran que la persona podría desempeñar las funciones habituales de su puesto. El segundo se produce si el viaje dificulta o perjudica la recuperación médica.
Por tanto, no existe una prohibición general de desplazarse durante una incapacidad temporal. La compatibilidad depende de la enfermedad, del tratamiento prescrito y de lo que se haga durante el viaje.
El informe médico y las citaciones son determinantes
El sindicato aconseja obtener un informe o autorización del facultativo antes de viajar. Ese documento debe confirmar que el desplazamiento no interfiere en el tratamiento ni retrasa la recuperación.
También recomienda consultar el convenio colectivo aplicable. Algunas normas pueden exigir que se comuniquen determinadas ausencias o que se soliciten documentos antes de salir, especialmente cuando están en juego complementos salariales.
Las citaciones médicas deben atenderse en cualquier caso. La asistencia a los reconocimientos tiene carácter obligatorio, de modo que un viaje no puede impedir acudir a esas convocatorias.
La enfermedad condiciona la valoración del desplazamiento
Para decidir si un viaje es compatible con la baja, CCOO apunta a la llamada «teoría del caso», vinculada a la patología concreta. En procesos relacionados con depresión o ansiedad, el desplazamiento puede llegar a formar parte de una recomendación terapéutica médica.
La valoración suele ser distinta en lesiones traumatológicas. Según la organización, los trayectos prolongados o el ejercicio físico durante el viaje pueden considerarse incompatibles con bajas por fracturas o lumbalgias.
Cuando se demuestra que el desplazamiento no encajaba con la situación de incapacidad temporal, las consecuencias pueden incluir la retirada de complementos, un despido disciplinario o medidas de la Seguridad Social. Esta última puede suspender el subsidio si acredita que la persona beneficiaria trabaja o realiza actividades perjudiciales para su salud.