El comisario europeo de Juventud, Cultura y Deportes, Glenn Micallef, ha expresado su desacuerdo con la decisión de la FIFA de permitir que el jugador estadounidense Folarin Balogun participe en el partido contra Bélgica este martes, a pesar de haber recibido una tarjeta roja. Micallef considera que esta decisión es un error y ha abogado por que la política no interfiera en las decisiones deportivas.
Declaraciones de Glenn Micallef sobre la decisión de la FIFA
El comisario Micallef, quien forma parte del Ejecutivo de Ursula von der Leyen, compartió su opinión a través de un mensaje en redes sociales, señalando que «muchos aficionados al fútbol, incluidos exjugadores, ya se han pronunciado sobre la suspensión de Balogun. Como aficionado, yo también creo que fue una decisión equivocada».
Influencia política en el deporte
A pesar de no mencionar directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Micallef advirtió que «influir en las decisiones deportivas minaría la autonomía del deporte». Destacó que siempre ha sido «claro» en que las decisiones sobre las reglas y asuntos deportivos deben ser tomadas por los órganos correspondientes y no por políticos.
Retos de gobernanza en el deporte
El comisario finalizó su declaración subrayando la importancia de centrarse en los verdaderos retos de gobernanza que enfrenta el deporte, incluyendo la instrumentalización del mismo con fines políticos.
Más adelante, la portavoz de Micallef fue consultada sobre el caso de Balogun durante una rueda de prensa en Bruselas. Aunque evitó pronunciarse sobre el asunto específico, afirmó que Bruselas defiende de manera general la «autonomía del deporte».
Asimismo, destacó que «respeta el derecho de las federaciones deportivas a decidir sobre los criterios de participación en una competición, los cuales deben ser objetivos y transparentes». Concluyó reafirmando el apoyo de la Comisión Europea al principio del «juego limpio» y a la competición transparente.
