El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, abordó en una reciente rueda de prensa los desafíos que enfrentará su equipo en el partido de octavos de final del Mundial contra México, programado para este domingo. A pesar de las circunstancias que rodean el encuentro, Tuchel se mostró «optimista» y consciente de lo que su equipo debe afrontar, especialmente en relación a la altitud del lugar, que supera los 2.000 metros, y su posible impacto durante el inicio del partido.
La altitud y el ambiente del partido
Tuchel comentó sobre la altitud, reconociendo que «es lo que es» y que el ambiente, así como el público, no les favorece. Sin embargo, confía en que el espíritu, el compromiso y la cohesión del equipo les permitirán superar estos obstáculos. «Por eso soy optimista, sabemos lo que nos espera», afirmó el técnico alemán.
Preparación ante el ruido externo
El entrenador destacó que «todos lo notaremos» el domingo, cuando la energía esté al máximo, y subrayó que, a pesar del ruido y la presión, el enfoque del equipo debe centrarse en lo que pueden controlar. «Como suele ocurrir, hay mucho ruido, pero cuando estás dentro de la burbuja, en realidad hay bastante calma y concentración», añadió.
Cambio de hora y posibles distracciones
Tuchel también se refirió al cambio de hora que podría afectar el partido, señalando que «los jugadores ni siquiera eran conscientes» de esta opción. Aseguró que no vale la pena «perder la cabeza» por factores que no pueden controlar y explicó que, aunque el horario de aterrizaje en México varíe, la hora de inicio del partido se mantendrá igual.
Ruidos de la afición y adaptaciones
Acerca de la posible interferencia de la afición mexicana en el descanso de los jugadores, Tuchel expresó que la FIFA «se ocupó de la situación» y se mostró reacio a discutir problemas que aún no han surgido. Sin embargo, reconoció que la altitud podría tener un efecto en el rendimiento del equipo, aunque se rió ante la mención de usar Viagra como remedio. «Esa información no me llegó, así que eso no es cierto», aclaró.
Experiencia del equipo en la altitud
A pesar de no haber entrenado en altitud, Tuchel admitió haber sentido un ligero dolor de cabeza en su habitación de hotel y que no había dormido tan bien como en días anteriores. No obstante, consideró que es algo a lo que se pueden adaptar. «Creo que los jugadores lo notaron en los primeros minutos de la sesión de entrenamiento y, cuanto más avanzaba, mejor lo llevaban», destacó.
Expectativas para el partido
El seleccionador concluyó que «es lo que hay» en referencia a la imposibilidad de adaptarse físicamente a la altitud en tan poco tiempo. «Estamos aquí un día antes para experimentarlo al menos, para que durante el calentamiento del partido, no sea todo una experiencia nueva», apuntó. Tuchel también mencionó que no es casualidad que México inicie sus partidos en casa de forma muy agresiva. «Creo que los primeros 15-20 minutos serán quizá los más duros para nosotros. Una vez que superemos eso, y ya lo hemos experimentado un poco hoy, creo que estaremos en una buena posición», sentenció.
