La taekwondista española Adriana Cerezo ha subrayado la importancia de cuidar la salud mental en el deporte, un aspecto que ha destacado a lo largo de su carrera. Tras obtener la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 a los 17 años, Cerezo se dio cuenta de que las altas expectativas pueden afectar el rendimiento, algo que a menudo los atletas no reconocen. «A veces piensas que lo estás gestionando bien, pero con el tiempo te das cuenta de que las expectativas, tanto las tuyas como las que crees que tienen los demás, realmente te están afectando», comentó durante su participación en el I Foro de Atletas, donde compartió mesa con otros medallistas olímpicos.
La importancia del apoyo emocional
La subcampeona olímpica no oculta que tuvo que lidiar con su propio ego antes de admitir que la presión le estaba afectando. «Siempre hemos prestado atención al aspecto mental, pero muchas veces no queremos reconocer ciertas cosas», admitió. Para Cerezo, contar con un entorno que la apoye ha sido fundamental. «Hoy en día, trabajamos cada vez más en este ámbito y somos conscientes de su importancia, no solo por los resultados deportivos, sino también por el bienestar personal», agregó.
Reflexiones sobre la presión en el deporte
Cerezo también reflexionó sobre cómo la presión puede afectar la pasión por el deporte. «Bajo situaciones de gran exigencia, a veces nos olvidamos de que no depende la vida de nadie, pero sentimos que debemos demostrarlo y estar al máximo. Esto puede hacer que lo que más amamos se convierta en una carga. Fue en ese momento cuando supe que debía hacer un cambio, porque lo que me hace feliz es entrenar cada día», enfatizó la madrileña.
Experiencias de otros atletas
Ruth Beitia, campeona olímpica en salto de altura en Río 2016, también compartió su experiencia sobre la salud mental en el deporte. Ella se mostró agradecida por haber sido una de las pioneras en trabajar con un psicólogo y por contar con un entrenador que entendió la necesidad de ayuda profesional. «Aunque empecé a trabajar con ella quizás tarde, fue durante uno de los mejores momentos de mi carrera, cuando salté dos metros por primera vez», relató Beitia, quien reconoció que, a pesar de sus fortalezas, necesitaba apoyo.
Regino Hernández, bronce en snowboard en 2018, destacó la importancia de estar consciente de los riesgos asociados a su deporte. «Siempre supe que era un deporte de alto riesgo y eso me ayudó a seguir adelante. Aceptar el riesgo me permitió concentrarme en la competición sin que el miedo me paralizara», explicó. Además, instó a jóvenes deportistas, entrenadores y padres a buscar ayuda profesional psicológica, ya que el alto rendimiento mental es extremadamente exigente.
La búsqueda de la excelencia
El exatleta Fermín Cacho, oro olímpico en 1.500 metros en Barcelona 1992, también aportó su perspectiva sobre la salud mental en el deporte. Cacho enfatizó que su relación con su entrenador fue crucial, ya que había confianza mutua y apoyo. «Siempre he creído que después de una gran competición, lo más importante es tener a alguien con quien hablar sobre la experiencia», concluyó.
