La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, ha expresado su descontento ante el nuevo trasvase aprobado hoy, calificándolo de «tristeza». Según Gómez, esta decisión se fundamenta en volúmenes de agua excepcionales que, dados los efectos del cambio climático, no garantizan disponibilidad futura. Por ello, considera imprescindible modificar las reglas de explotación y cumplir con las sentencias existentes para ajustar estos trasvases.
Declaraciones en la Gala Anual de Artemisan
Durante su intervención en la Gala Anual de Artemisan celebrada en Madrid, Gómez subrayó que cada vez que se reúne la comisión de explotación del trasvase, se enfrenta a la falta de modificaciones en las reglas de explotación, lo que resulta en un incumplimiento tanto de las sentencias como del Real Decreto del Estado que aprobaba la planificación hidrológica de la cuenca del Tajo en 2023.
Detalles sobre el trasvase actual
La consejera explicó que el trasvase aprobado consiste en 120 hectómetros cúbicos, divididos en dos meses, es decir, 60 hectómetros cada vez, debido a que actualmente se encuentra en nivel 1 en los embalses de cabecera. Gómez destacó que aunque este nivel es positivo porque indica la existencia de agua en los embalses, es fundamental conservarla, ya que representa una garantía de abastecimiento no solo para Castilla-La Mancha, sino también para Madrid, Extremadura, Portugal, así como para las cuencas del Guadiana, Júcar y Segura.
Inquietudes sobre el futuro del agua
La consejera advirtió que si se desperdician estos recursos en regadíos que podrían utilizar agua de desalinizadoras ubicadas en la costa, como las que no existen en Castilla-La Mancha, el resultado será una falta de recursos en años secos, algo que ya se anticipa debido a las variaciones climáticas. Por ello, subrayó la urgencia de que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación modifique las reglas de explotación.
Demandas del Gobierno de Castilla-La Mancha
Gómez concluyó su intervención manifestando su preocupación por la «mucha incertidumbre y mucha insatisfacción», al no observar avances en la situación. Recordó que el gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado una demanda contra el Estado en la Audiencia Nacional, la cual continuará su curso a menos que se presente una solución que atienda las necesidades de la región.
