La selección de la República Democrática del Congo está lista para marcar su regreso a la Copa del Mundo, 52 años después de su última participación. Este viaje al torneo, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, representa el fruto de una transformación basada en la disciplina, el rigor y la fortaleza del colectivo. El objetivo del equipo es claro: anotar su primer gol en la historia de los Mundiales.
Un regreso significativo tras décadas
La República Democrática del Congo, conocida anteriormente como Zaire, disputó su único Mundial en 1974. En esa ocasión, el equipo logró su clasificación al finalizar en primer lugar en el grupo final, superando a Zambia y Marruecos. Sin embargo, su desempeño en el torneo fue complicado, perdiendo todos sus partidos: 0-2 ante Escocia, 0-3 frente a Brasil y 0-9 contra Yugoslavia, acumulando 14 goles en contra y sin marcar ninguno a favor. A pesar de ello, su participación fue histórica, ya que se convirtió en la primera selección subsahariana en competir en un Mundial.
Un nuevo capítulo bajo la dirección de Sébastien Desabre
Este año, el país celebrará su regreso al Mundial con la designación de la República Democrática del Congo. El equipo ha encontrado una nueva identidad bajo el mando de Sébastien Desabre, quien ha guiado a la selección hacia mejores resultados en el ámbito continental, logrando un cuarto puesto en 2023 y alcanzando los octavos de final en la edición anterior.
El combinado congoleño aspira a avanzar en la fase de grupos, donde competirá en el exigente Grupo K junto a Portugal, Colombia y Uzbekistán. El primer paso será conseguir esa victoria que hasta ahora les ha sido esquiva en los mundiales.
Un camino exitoso hacia el Mundial
En su grupo de clasificación, la República Democrática del Congo solo fue superada por Senegal, acumulando un total de 22 puntos en 10 partidos, con 7 victorias, 1 empate y 2 derrotas. Posteriormente, el equipo dejó atrás a dos gigantes del fútbol africano, Camerún y Nigeria, asegurando su lugar en la repesca, donde avanzaron a la fase final del Mundial tras vencer a Jamaica con un gol en la prórroga del jugador del Burnley, Axel Tuanzebe.
Es importante destacar que todos los jugadores convocados militan en ligas extranjeras. La estrella del equipo es Yoane Wissa, jugador del Newcastle, acompañado por figuras como el capitán Chancel Mbemba del Lille, Aaron Wan-Bissaka del West Ham y el delantero del Real Betis, Cedric Bakambu.
Sébastien Desabre, un trotamundos en busca de gloria
El técnico francés de 49 años, Sébastien Desabre, ha tenido una carrera diversa desde 2006, dirigiendo a 14 selecciones, incluyendo equipos de Costa de Marfil, Camerún, Túnez, Argelia, Egipto y Marruecos. Su experiencia previa más notable fue con Uganda, donde logró clasificar al equipo a la Copa África entre 2017 y 2019.
Desabre asumió las riendas de la selección congoleña en 2022, tomando el relevo de Héctor Cúper, quien no pudo clasificar al equipo para el Mundial de Catar 2022. En su gestión, Desabre ha enfrentado diversos desafíos, incluyendo un brote de ébola que no afectó a la concentración del equipo, ya que los jugadores llegaron desde Europa.
Wissa, el delantero estrella con una historia única
Yoane Wissa, nacido en Francia pero con raíces congoleñas, se ha convertido en un ícono y un símbolo de esperanza para la República Democrática del Congo en este Mundial. Desde su debut en 2020, ha anotado 8 goles en 37 partidos con los ‘Leopardos’.
El delantero tuvo una destacada etapa en el Brentford, donde marcó 49 goles en 149 partidos a lo largo de cuatro temporadas. Su rendimiento captó la atención del Newcastle, que lo fichó el verano pasado por 70 millones de euros. Aunque las lesiones limitaron su participación el último curso, ha demostrado ser un buen recambio para el equipo.
Su camino hacia el fútbol no ha sido convencional; antes de dedicarse al deporte rey, jugó al rugby hasta los 15 años. Además, ha enfrentado momentos difíciles en su vida, como un ataque con ácido en su hogar, cuando defendió a su hija de un intento de secuestro, lo que le llevó a someterse a una cirugía ocular.
